De oficio reportero

De oficio reportero

LO BUENO

1. Los triunfos de chiripa, inmerecidos, valen los mismos tres puntos y se disfrutan igual. Y si no que le pregunten a los Pumas. En épocas de cruentas, las formas son últimas en la lista de pendientes.

2. No hay que ser pitonizo, pero siendo Pumas, ganándole al América en su casa, quitándole el invicto al superlíder, el siguiente paso será el levantón para intentar lavar el rostro y ver si alcanza para meterse a Liguilla.

3. La campaña de Rayados es brillante. Víctima del centralismo, a los de Carlos Barra no les llegue, tal vez, el reconocimiento merecido, pero qué importa eso si en la tabla se colocan como uno de los dos mejores equipos de la Liga MX.

4. Ya va siendo hora de que le reconozcamos a Sergio Bueno su calidad como técnico y vayamos dejando de lado sólo etiquetarlo como un bombero arribista que llega a vender espejos a equipos en crisis. Lo de Jaguares es loable.

5. El que vea algo malo o le ande buscando tres pies al gato a la llegada de Javier Hernández al Real Madrid, es digno de terapia. Logro para Chicharito, de esos mayúsculos, aunque la banca parezca destino seguro.

LO MALO

1. La falla de Luis Gabriel Rey son de esas que te satanizan a lo largo de la temporada y que, incluso, pueden marcar tu destino en el club. A partir del sábado, la afición americanista tiene nuevo villano.

2. Se le cayó el teatro al América. Un equipo ganador que, sin embargo, no terminaba de conectar con su tribuna, la misma que ahora le da la espalda por la derrota en un partido de esos en donde está prohibido no ganar.

3. La crisis del León ya va más allá de un simple mal arranque. Otra vez comienzan a surgir dudas sobre lo sano que pueda ser mantener a Gustavo Matosas. Y hoy, a diferencia de hace un año, hay pocos elementos para defenderlo.

4. César Farías se va del futbol mexicano con harta pena y cero de gloria. Su paso por Tijuana fue tan gris, tan poco productivo, que costará trabajo recordarlo dentro de unos días. Tremendo error de la directiva fronteriza haberlo traído.

5. Pobre Monarcas, pobre de su afición. El equipo michoacano vive un proceso de deformación brutal generado por su propia directiva, o lo que queda de ella. De lástima ver caer tan bajo a un equipo que por años fue protagonista.

 

ricardo.magallan@milenio.com

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