De oficio reportero

Justino, la respuesta al caso Vela


Esos que exigen conocer las razones de Carlos Vela para decirle "no" de manera definitiva a la selección nacional para participar en el Mundial de Brasil deberían preguntarle a Justino Compeán cuándo se dejará de aferrar a la silla de la Federación Mexicana de Futbol. El día que suceda eso, el atacante de la Real Sociedad regresará a las filas tricolores. Lo firmo.

Vela no le perdona a Compeán lo que él consideró como una "exhibida" al suspenderlo, junto con Efraín Juárez, por seis meses del Tri tras la fiesta que varios jugadores se pusieron en Monterrey, y que se hiciera pública, tras un partido amistoso del equipo en aquella ocasión.

En esa ocasión, no se midió con la misma vara. Se protegió a líderes del equipo, como Rafael Márquez, Gio Dos Santos y Carlos Salcido, y a otros por su condición de casados. Juárez y Vela, igual de culpables que los mencionados, fueron los chivos expiatorios. Compeán y su gente entregaron sus cabezas a la opinión pública para saciar la sed de sangre que había en ese entonces.

La abrupta salida de Néstor de la Torre de la dirección de selecciones nacionales no le fue suficiente a Vela para sentirse compensado. Su rencor apuntaba, apunta, más arriba: a Justino Compeán, el ejecutor del castigo desigual.

Hoy, a años de distancia, se quema en leña verde a Héctor González Iñárritu y los técnicos que se han atrevido a ir a tratar de convencer a Carlos de que recapacite y regrese al Tri. Pero la realidad es que el gran culpable de esto es Justino Compeán. Y él lo sabe.

El presidente de la FMF se ha mantenido alejado de esta hoguera. Las pocas veces que ha dado la cara, evade el tema. Sabe que puede salir rasguñado y aplica lo que el manual de los que trabajan en Colima 373 (incluida la Liga MX) les indica hacer en estos casos: hacer como que no existen, meterlos bajo la alfombra.

¿Quieren respuestas? Pídanle a los que aún se pueden acercar a Justino Compeán que le pregunten, que no teman y cumplan con su labor de informar.