De oficio reportero

De oficio reportero

LO BUENO

1. América mantuvo la intensidad que Miguel Herrera le dio al equipo durante su estancia como modo de vida, pero ahora bajo el mando de Antonio Mohamed. De entrada, las Águilas lucen muy bien.

2. Guadalajara, en un partido, ha mostrado ya mucho más forma que en los 17 que disputó la temporada pasada. En Torreón, las Chivas dejaron claro que serán un equipo propositivo, con el arco rival tatuado en la mira.

3. Querétaro tiene la complicada encomienda de confirmar que no fueron sólo llamarada de petate. Y arrancó de buena manera. Los Gallos comienzan a hacer más constante su ruido, dándose a notar jugando muy bien.

4. La pausa invernal no hizo mella en Toluca. Los Diablos son una sola pieza, un equipo que ha definido ya su rostro bajo la batuta de José Cardozo y que, por ende, volverá a ser protagonista.

5. Miguel Herrera debe convencer a Carlos vela de estar en la selección nacional. El de la Real Sociedad sigue destacando como el mejor mexicano en Europa y su lugar en el tri para Brasil 2014 debe estar asegurado.

 

 

LO MALO

1. Un poco de humildad le daría más grandeza a Ricardo Ferretti. El DT de Tigres utiliza el discurso para desviar la atención de la penosa realidad de su equipo. Los felinos pierden por malos. Punto.

2. La guerra entre afición y directiva en Rayados ha encontrado su clímax en el paupérrimo rendimiento del equipo en la cancha. En meses, se está echando al cesto de basura los años que costó regresarle protagonismo a este club.

3. Es historia recurrente en Pachuca abrir la cartera, llenarse de esperanza y acabar padeciendo el peso insoportable de la desilusión. Los Tuzos arrancan, una vez más, un torneo en grises, sembrando dudas.

4. José Luis Trejo fue contra la lógica. Cuando hay una crisis como la de Pumas, está prohibido defender el golecito. El técnico atentó contra el espíritu de los felinos y Puebla le cobró factura.

5. El arbitraje en la 1a. jornada del Clausura 2014 volvió a ser tema. Los de negros deben pasar desapercibidos, pero se aferran con sus pésimos trabajos, como en el América-Tigres o el Atlante-León, ha seguir en el ojo del huracán.