De oficio reportero

De oficio reportero

LO BUENO

1. La vapuleada la credibilidad en el boxeo encontró un oasis, un respiro con la pelea Canelo-Golovkin. Querer demeritar el gran espectáculo que dieron estos dos en Las Vegas, es chairismo vil.

2.  No tengo claro a quién hay que agradecerle el éxito de la Liga Mx femenil, pero que ahí lo dejen, que no lleguen el par de “sabios” que fungen como cabezas del futbol mexicano a ensuciar este proyecto.

3. ¿Hay quién se ponga exquisito por la forma en que Jémez suma con Cruz Azul? Como dirían los abuelos ¿limosnero y con garrote? Disfruten a La Máquina que esto no pasa todos los días y déjense de barrabasadas.

4.  León, la tierra del milagro. Echan a un técnico por la puerta de atrás y llega un mago a cambiar todo en una semana. Esos jugadores son unos cracks.

5. La Copa Mx no levanta ni va a levantar. Es un torneo muerto. Pero, mientras, disfrutemos que se ha convertido en el pretexto para ver dos agarrones de lujo esta semana: Chivas-Atlas y América-Cruz Azul.

LO MALO

1.  Consumimos piratería, robamos luz, damos mordida, buscamos transmisiones de eventos deportivos ilegales por Internet, pero criticamos a Canelo por ser un boxeador “prefabricado”, “hecho por la tv”. No pos sí.

2.  En tiempos de éxito de Liga MX femenil, es momento para entender que, al igual que en Liga varonil, hay malas jugadoras, malas DT, y que, se les puede criticar sin que esto sea un atentado a la equidad de género.

3.  Otra vez a José Guadalupe Cruz se le va un proceso de las manos. La constante de su carrera: la inconsistencia para mantener el convencimiento en su grupo. Detona, no une.

4.  Defienden a Osorio y piden dejarlo trabajar, realizar un “proceso largo”, pero madrean y ningunean a jóvenes como Lozano, Puente o Chiquis García por estar verdes y no dar resultados inmediatos. Congruencia.

5.  Lo digo en serio: los casi 6 mil tramposos del Maratón de la Ciudad de México son pago de factura de las redes sociales como aparador de “pertenencia social”. La pose hoy vale más que la honestidad.

ricardo.magallan@milenio.com

twitter@rmagallan77