De oficio reportero

Tri olímpico: lo que hay, no lo que se quería

Oribe era, seguramente, la quinta de las opciones que Raúl Gutiérrez tenía en la mente. Y ni hablar de Jorge Torres Nilo, quien difícilmente aparecía en el plano del seleccionador nacional de la Sub 23, pero… El Potro agarró lo que había, no lo que quería. Está claro.

Hoy, ni Torres Nilo es el mejor lateral izquierdo del futbol mexicano, ni Oribe pasa su mejor época, no es para nada aquél matón que se convirtió en héroe en Londres 2012, pero así de reducido está el espectro ya en el mercado nacional. Fuera de los “europeos”, la caballada anda flaca.

El equipo anunciado por Gutiérrez para defender el oro olímpico en Río no es malo, pero tampoco es brillante. Es verdad, todos los jugadores convocados (a excepción de los dos ya mencionados) tienen justificada su presencia en la lista con su trabajo en cancha. No hay pero para ninguno de ellos… pero de eso a que sean favoritos para repetir la hazaña londinense, hay un buen trecho.

Y que nadie culpe al Potro. El proceso de esta selección ha sido tortuoso, víctima de las canalladas, del valemadrismo de los directivos de selecciones nacionales y de la gran mayoría de los clubes, incluidos, por supuesto, los de Europa donde militan los que, en el plan inicial, fungían como primeras opciones para reforzar al equipo que viajará a Río.

Así que Gutiérrez ni debe preocuparse. Lo que haga hacia adelante, será bienvenido; y cuando la derrota llegue, sin importar la instancia, nada ni nadie le podrá reprochar al timonel quien, por el contrario, merecería un monumento por aguantar el desdén que se hizo eterno en este proceso.

México, seguramente, peleará, no será escalón de nadie, pero hay que ser realistas: no hay con qué poder soñar con podio.

Entonces pues, que Oribe disfrute el liderazgo que ya en automático tendrá en este equipo, que saboree lenta y plácidamente sus últimos Juegos Olímpicos, y que Torres Nilo aproveche para volverse a poner en vitrina tricolor, donde es asiduo, pero relleno también. Porque está claro que la Sub 23 se reforzó con lo que hay, no con lo que su técnico quería.

ricardo.magallan@milenio.com
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