Rompiendo tacleadas

Invierno o infierno

Inicia el último mes del calendario regular de la NFL, y con él las condiciones climatológicas más difíciles para jugar. Aunque el futbol americano es el deporte que más luce en condiciones gélidas, existen algunos jugadores que simplemente no se pueden adaptar a la época invernal. Uno de ellos es Peyton Manning, el actual quarterback estelar de los Broncos de Denver, y quien tiene por segundo año consecutivo a su escuadra perfilada para tomar el control de la Conferencia Americana.

 El problema de Manning es el crudo invierno, el cual a lo largo de los años ha probado ser la kriptonita para este futuro miembro del Salón de la Fama. Su marca de 3 victorias y 7 derrotas en partidos celebrados en temperatura de congelación o por debajo de ella, y sus estadísticas de pase distan mucho de los registros incomparables alcanzados en sus dieciséis años de carrera en circunstancias diferentes. Anteriormente, con los Potros sus juegos de local eran bajo techo, sin embargo las derrotas sufridas en postemporada en Indianápolis ante Pittsburgh, San Diego y los Jets, aparte de los tropiezos en Nueva York en 2002, Foxboro en 2003 y 2004, así como ante Baltimore en Denver la pasada campaña son imposibles de olvidar.

 Pero mientras el legendario Manning busca revertir su historia invernal, el joven Russell Wilson busca pasar las fiestas de fin de año en casa. Con justa razón, ya que desde que Wilson es el QB titular de los Seahawks, su récord es perfecto en la ciudad esmeralda, y de continuar su paso en 2013, Seattle tendría la llave para la postemporada en la Conferencia Nacional. Proclamándose así, fuertes favoritos para representar a la NFC en el Super Bowl XLVIII.

 Sin adelantarme a pronosticar que Seattle y Denver estarán presentes en Nueva Jersey el domingo 2 de febrero, en lo que será el primer Super Bowl en 38 años que se jugará en pasto artificial y sin techo, si Wilson y Manning se enfrentan por el título, será porque pudieron sobreponerse no solo a sus rivales, sino al crudo infierno de la postemporada.   

ricardo.garcia@multimedios.com