Rompiendo tacleadas

Enemigo Incognito

Seguramente ya han escuchado lo que ha ocurrido dentro del vestidor de los Dolphins de Miami, con el caso de bullying más sonado en la historia del deporte. Su tackle izquierdo de segundo año, Jonathan Martin, decidió separarse del equipo argumentando que su compañero de línea, Richie Incognito, lo maltrataba verbalmente, incluyendo amenazas de muerte, y que no fue el único que llevó a cabo el abuso. Insinuando que hay otros miembros del equipo y hasta coaches que podrían estar implicados en este caso que ha sido en uno de los más extraños en la historia de la Liga Profesional de los Estados Unidos.

Incognito es un veterano en la NFL, cuya carrera colegial y profesional lo ha visto ser expulsado por su mala conducta, de cada uno de los programas en los que ha estado.

Incluso Incognito ha sido nombrado en varias ocasiones por jugadores de la Liga como el más sució de toda la NFL.

Sin embargo, con los Delfines de Miami fue nombrado por sus colegas como integrante del consejo de liderazgo y durante toda la semana fue pintado por sus compañeros como una persona importante dentro del vestidor y que muchos quieren de vuelta.

 Un tipo rudo que tomó bajo sus alas a un joven liniero que, según dicen en el vestidor de Miami, necesitaba algo de dureza, siendo que los Dolphins van camino esta temporada a establecer una marca de más capturas de quarterback en los anales de la NFL.

Tras un incidente en la cafetería de la organización, en el que Martin dice haber sido ridiculizado, éste decidió abandonar el equipo a un paradero desconocido, y fue cuando los Dolphins dieron con él, que Martin relató su experiencia y reveló grabaciones de mensajes de voz realizados por Incognito.

Llevando a la NFL a designar un grupo que investigue el caso, que ha puesto a Incognito en suspensión indefinida y a Martin sin deseo de regresar a jugar futbol americano.

Puede que la conducta del veterano Richie Incognito sea reprobable, pero la falta de valor de Martin para encarar o denunciar el problema, tampoco es digna de reconocimiento.

Los casilleros de la NFL están llenos de testosterona, y las novatadas, bromas y abusos han sido y son parte de ellos, pero también la hermandad, confianza y apoyo entre compañeros existe.

Ahora el asunto está en manos de abogados, quienes en el litigio podrían lograr para Martin una indemnización mayor a lo que cobró por jugar.

ricardo.garcia@multimedios.com