Contragolpe

Qué vividor, cínico y desvergonzado el tal Costas

Desde el sábado 16 de enero, en este mismo espacio, adelanté lo que podría pasar con los vividores argentinos que se habían contratado para manejar diferentes equipos del futbol mexicano. Entre lo que destaqué fue la falta de resultados y de títulos, en términos generales comenté que no había mayores argumentos para traerlos. Uno de ellos era el tal Gustavo Costas. No soy de los que hablan a toro pasado, dije en su momento que un solo resultado positivo no era para lanzar las campanas al vuelo como pasó después de que le ganaron al Querétaro en su casa por 1-3. El tiempo pone a cada quien en su lugar. Durante la semana, el sujeto de marras realizó una serie de declaraciones que rayan en lo absurdo y el descaro. Qué cínico y mentiroso eres Costas. No, vividor argentino, no te equivoques, a ti te corrieron los resultados, no seas desvergonzado. Dirigiste 15 juegos, solo ganaste dos miserables partidos, empataste cuatro y ¡perdiste 9! Nunca tuviste un cuadro titular; jamás te comprometiste con la institución, te permitieron nepotismo, pero como dicen los colombianos: que huevón descarado y todavía quieres que te paguen lo que te pagaron por adelantado. Lo que declaró a ESPN para enmarcarlo: “Después no se respetó ni la palabra y no se respeta tampoco el contrato, no se respeta nada, ni el mes que trabajé, que es abril, que tampoco me lo pagaron y yo dejé de ir a trabajar a otro lado creyendo en la palabra de ellos, confiando en ellos y me dejaron sin trabajo. No me pagan un contrato, parece que los contratos que se firman no tienen validez acá y todo al revés”. Pobrecito, ganaba tres pesos, se quedó sin llevar el chivo para comer. Qué pena por la gente del Atlas, una desgracia que vengan sujetos de tal calaña. Los auténticos rojinegros no lo merecen. Con la llegada de Tv Azteca a la administración se albergaron grandes esperanzas, porque se trata de una empresa seria, sin embargo, tal parece que Eugenio Ruiz Orozco y su directiva hacen falta. En lo personal, considero que Atlas debe regresar a sus bases; antes se le consideraba el semillero más grande de México en todos los aspectos, hoy existe un divorcio. Por qué no intentar con gente con identidad y sentido de pertenencia con los colores. Los mejores resultados los han logrado con personal de casa y cito solo el caso de Alfredo Pistache Torres, quien marcó una pauta en la historia del Atlas.

delacruzraul@hotmail.com