Contragolpe

El tianguis de futbolistas, una farsa

Me tocó cubrir muchos pero muchos tianguis de futbolistas, desde que se llevó a cabo por primera ocasión en 1989 en la Paz BC, por cierto fue la única ocasión que tuvo verificativo en ese lugar y posteriormente en el puerto de Acapulco. En 1994 hicieron una pausa en Barra de Navidad con el objetivo de promocionar el complejo turístico de los Tecos. En todos lo que acudí fue lo mismo. Recuerdo que entre los objetivos que se buscaron por aquel entonces fue tratar de eliminar a los promotores, que elevaban el precio de los futbolistas, además de buscar igualdad entre los equipos, pero la razón principal era abolir la inflación. Nunca lo han logrado, por el contrario, se incrementó y todas las “operaciones” las manejan los promotores o representantes. Recuerdo que en alguna ocasión, omito el nombre del jugador, me abordó y me dijo: “Rulas, ayúdame. Cabrón es mi chamba y no quiero quedarme sin trabajo”, pero que puedo hacer no soy promotor. “Ya sé, pero tú conoces a este directivo, preséntamelo, me encargo de lo demás”. Se lo presenté. Hablaron y en la siguiente ronda de contrataciones salió en la lista. Después me di cuenta que dicho directivo pagó cierta cantidad por el jugador pero se quedó con un porcentaje. El mismo, futbolista en esa ocasión me comentó. “Rulas, ya que me paguen, te voy a dar una feria”. De ninguna manera, mejor ayúdame con cualquier información de tu equipo me informas antes que nadie. Así fue por un tiempo, me gané muchas “exclusivas” mientras se habló lo que ameritaba el jugador pero cuando jugó mal y cometió varios errores, se enojó, me reclamó airadamente y hasta me amenazó. Dejó de hablarme. En otra oportunidad, otro jugador se me acercó y me pidió lo mismo. Le presenté a Sunil Gulatti, en aquel entonces un pelachiles de la MLS, ahora es presidente de la Liga de Futbol USA. Lo conocí durante el mundial 1994, americano de origen hindú bastante simpático. Habla bien español. Tal futbolista jugaba para las Chivas y quería irse a la MLS. Los presenté. Sunil me pidió el número del entonces presidente. Se lo di. Llegó el jugador, el directivo y se fueron a una habitación del hotel. Me invitaron. Me negué y no ingresé. Pedí lo mismo que me diera la exclusiva. Se contrató y al salir Gulatti me dijo: “te mando un cheque”. Nunca llegó y el jugador también dejó de hablarme. Le hice un trabajo y no me pagó. 

delacruzraul@hotmail.com