Contragolpe

Dos peleas, dos farsas

Lo había adelantado. Floyd Mayweather una vez más demostró que se trata de un boxeador carismático, mamón y taquillero a pesar de su estilo poco atractivo para la tribuna y Manny Pacquiao es un guerrero. Entonces la famosa “pelea del siglo” no resultó tal, porque los publicistas no hablaron con la verdad. Mintieron y engañaron a los miles y millones de espectadores. Es poco lo que se puede agregar salvo que la monumental mentira generó más de quinientos millones de dólares. Cifra sin precedentes en la historia del boxeo universal. La contienda que pretendió rivalizar con la del “siglo” resultó otra farsa más. Otro engaño. El objetivo era poner el Canelo contra un peleador viejo, James Kirkland (sin rivales de respeto), enmohecido totalmente a modo para que lo noqueara - ya que desde el 2011 no había noqueado a un peleador de su peso- para que se viera espectacular y para que los Jilgueros de TV Azteca lo encumbraran como si se tratara de una figura. Por el contrario, al Canelo lo veo y lo veo y  no le veo avances. Su esquina está plagada de ignorantes, así como de un representante que está abusando de su personalidad taquillera. La intención es venderlo contra un rival como Miguel Cotto, o el kazajo Gennady GGG Golovkin, entre otros. En lo personal lo quiero ver contra el Kasajo. Ojalá, para ver su auténtico alcance. No es la figura ni el peleador fuera de serie que nos venden porque jamás ha tenido un rival de prestigio, con la salvedad de Money quien por cierto le exhibió como un tirapiedras. Futbol.- Lo del Cubo Torres y la agresión sexual a una jovencita no es nada nuevo. A través de la historia se han presentado infinidad de casos. Lo que llama la atención es que los estilos de fiestas han cambiado. Antes no había telefonía móvil, antes los jugadores se encerraban en ranchos y casas particulares, hoy lo hacen en moteles bajo la complicidad de los dueños. Leones Negros.- De este equipo, lo único que puedo decir es que finalmente la operación quirúrgica instrumentada en las oficinas de la Federación culminó con éxito. Las televisoras lograron su objetivo y a través de los “errores” arbitrales los descendieron. Por supuesto, hay una responsabilidad compartida de todos los involucrados en su administración que hasta ofrecieron disculpas sobre el particular. En lo que no estoy de acuerdo, es que justamente desde las oficinas del Patronato se filtró bastante información con el objetivo de desestabilizar a jugadores.