Contragolpe

La muerte en el boxeo y la responsabilidad de las comisiones

El boxeador mexicano Francisco Javier Leal, de 26 años, falleció en un hospital de San Diego luego de ser noqueado en ocho rounds por Raúl Hirales, hecho que sucedió apenas hace un mes en los Cabos. Noticia que no deja de preocupar cuando sabemos que en muchas de las comisiones existe la ignorancia y la improvisación en la atención de este tipo de acontecimientos. Justamente es el manager del boxeador Miguel Barraza quien pone el dedo en la llaga, al decir: “La atención fue la peor que he visto en mi vida, porque el doctor que estuvo ahí, el del video, hizo lo peor que pudo hacer un doctor, nunca lo acostó, no le sostuvo el cuello adecuadamente, no tenían collarín, aparte la camilla no tenía para amarrarlo, no tenían oxígeno. Cuando yo iba en la ambulancia con él, me percaté que no iba respirando, ahí fue cuando ellos comienzan a subir los códigos. Al llegar a la clínica estaba cerrada, nos tuvimos que esperar a que nos abrieran la puerta, varias cosas que transcurrieron en ese momento del ring a la clínica, y para mí, de ese momento, del ring a la clínica, fue donde ocurrió la mayor falta de oxigenación al cerebro de Frankie y fue donde causó todo el problema”. De vital importancia es la atención en minutos cruciales. Barraza tiene razón, a decir del Dr. Luis Espinoza director del instituto cardiovascular del Centro Universitario de Ciencias de la Salud. Si lo observan existen varios elementos denunciados por Barraza que culminaron con la pésima atención. Cuando un boxeador es noqueado, la atención médica deberá rápida y expedita con personal altamente capacitado y esa responsabilidad es de las comisiones de boxeo. Por desgracia, la mayoría de las comisiones dejan tal responsabilidad a residentes o médicos sin experiencia quienes por lo general no tienen especialidad. Si bien, del deportista a la defunción imprevista de un individuo durante un evento deportivo y se convierte en un problema de salud cada vez más preocupante. Me comenta el Dr. Espinosa que cuando el deportista presenta cuadros clínicos relacionados el nocaut se genera un estrés que lleva a un aumento brusco de la presión arterial, el ritmo cardíaco y la capacidad de contracción del corazón, provocando un posible fallo inminente del mismo. Existen elementos para prevenirlos pero se precisa de experiencia y conocimientos, cosa lo dudo existan, por ejemplo en la comisión de Guadalajara o en las comisiones al interior del estado. Ya son varios casos, el más reciente el de Francisco Padilla boxeador de Ocotlán.

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