Contragolpe

La hora definitiva para Leones Negros

Antes de hablar del equipo de la Universidad de Guadalajara me voy a permitir hacer una serie de consideraciones en torno a la politica local en materia deportiva. Este viernes me invitaron a un desayuno con el candidato a la presidencia municipal de Zapopan Salvador Rizo. Asistí y escuché varias intervenciones de los invitados quienes en su mayorìa eran ex deportistas. Escuché con atención la participación del candidato. En resumidas cuentas no escuché nada nuevo. Nada que me haya llamado la atención porque es lo mismo. Comprendo que cada quien hace su luchita y entiendo que los candidatos realizan el mejor de sus esfuerzos para alcanzar el favor del electorado. Lo que siempre he cuestionado, y no es priorativo de un partido polìtico,  el uso y abuso de la imagen de los deportistas. Mientras existan las campañas se buscarán  modelos de imitación; proyección de valores e historias de éxito y los ex deportistas no son la excepción. Tal vez sean los mejores modelos. Como también es una realidad que varios integrantes de la comunidad deportiva asisten con el anhelo de la chambita. Se dejan querer con el propósito de obtener algo a cambio. Lo más interesante es que el tema del deporte y la actividad física se encuentra en agenda y mientras prevalezca habrá esperanza de que efectivamente se implementen estrategias para promover la cultura física en todos los niveles con el objetivo de combatir las enfermedades crónico degenerativas, la drogadicción y la delincuencias en la busqueda de la cohesión social. Leones Negros.- No hay de otra: ganan o ganan porque la esquina del descenso se encuentra a unos pasitos. Contra el Puebla hay una serie de cuentas pendientes. Una de ellas fue el título que les ganaron en el 89-90. La mesa está servida, juegan como locales con todas las condiciones a su favor. Ojalá y los jugadores entienden el sacrificio que costó volver a la Primera División. No fue casual. Fue un gran sacrificio de toda una comunidad universitaria; ojalá y entiendan que representan a una gran conglomerado estudiantil. Es decir, la una de las universidades más importantes de México. Lo que menos se puede pedir que se mueran en la cancha. Que así sea.