Contragolpe

Se enojaron las comadres

Cuando Canelo Álvarez atacó alevosamente a Archi Solís no tuvo siquiera la hombría de aceptar su error y negó todo. Al tiempo perdió el caso y tuvo que indemnizar a Solís. En ese entonces José Sulaiman lo protegió. Ahora el hijo de Sulaiman le echa en cara todo lo que ha hecho por él, el CMB. Andan a la greña. Saúl Canelo Álvarez sobrevivió como “niño de la calle” y cree que la vida y todos le deben algo por haber vivido y sufrido. Siendo el hijo menor siempre tuvo la protección de su familia que sin quererlo creó un chamaco mimado. “Estoy con Chepo y Edy Reynoso muy a gusto. A mí me conviene. Todo lo discutimos los tres, pero la última palabra la digo yo”, o sea son sus arrastrados, declaró en una ocasión. Aunque lo nieguen su mentor pugilístico fue sin duda Rafael Mendoza, apodado La Cobra, quien lo llevó al estrellato, pero jamás se imaginó que el pelirrojo tuviera más veneno que él. Mendoza se dio cuenta de que Álvarez tiene alma traicionera y optó por hacerse a un lado cuando aparecieron las primeras señales de prepotencia. ¡Se salió a tiempo de la jaula!, me dijo. Santos Saúl Álvarez Barragán tiene una educación pobre, pero una ambición enorme. Cuando la fama le hizo un guiño al igual que un par de aventureras se entregó por completo a ellas. Trató de enterrar su pasado. “te voy a dejar porque acabo de firmar un contrato con Televisa”, así cortó a la novia del barrio. Pero el tiempo lo puso en su lugar.  Muchos piensan que conquistar la fama, ser famoso, es un mérito. Pienso que la fama es consecuencia del éxito mal interpretado. Ser famoso es un estigma. La fama es una enemiga muy difícil de vencer, y casi siempre te lleva a cometer errores y atropellos. No son pocos los que desean ser famosos porque no entienden lo que significa. Ser famoso en no tener vida privada. No poder disfrutar en un lugar público. Por ahí leí un día que el manager cubano Cuco Conde le dijo al entonces monarca mundial José Mantequilla Nápoles que no tratara tan mal al chiquillo que le aseaba el calzado en una banqueta de la Ciudad de México. “Esos que usas como escalón para subir a la cima son los mismos que encontrarás cuando desciendas a tu verdadero nivel” sentenció el Sr. Conde. En estos días Nápoles, viejo y enfermo, vive de la caridad y también asea calzado cuando tiene oportunidad para sobrevivir a su miseria. El tiempo, pone a cada quien en su lugar.

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