Contragolpe

La auténtica esencia del futbol

Hoy deseo compartir una gran experiencia en una nueva faceta que me encomendó mi amigo André Marx Miranda, como colaborador de la Liga de Campeones del Futbol Amateur Atlética 2016. El transcurso del evento me reconfortó porque regresé a los orígenes, constaté que en el futbol aficionado se encuentra el futbol sin trampas, el lúdico, el que se juega por amor a la camiseta, donde no se escatima esfuerzo alguno sobre la cancha. Me decía un ex jugador ‘aquí juego por diversión’ y se notaba en sus expresiones corporales. Me emocionó volver a escuchar las auténticas porras que se han perdido en los estadios por vulgares imitaciones. Me enterneció ver a familias enteras, niños, mujeres, personas mayores acudir en apoyo al papá, el abuelo, el hermano, el esposo; por todo eso y más, valió la pena ser parte de la organización. Lo único que me decepcionó fue la voracidad de ciertos representantes de los medios de comunicación. Lo digo porque más de uno se me acercó y me advirtió “si quieres que cubra el evento tendrás que comprar publicidad”. Pues de que lo que se perdieron, porque el torneo ofreció mucha información, sobre todo la gran final que se jugó en el Estadio Tres de Marzo con un partido sumamente espectacular entre los Cachorros, de la Liga Marco Fabián, y Águila Azteca, de la Interclubes, este último flamante campeón. Una felicitación por la iniciativa del Code, a su gente Mily Velázquez, Oscar González, Moisés Torres; a las personas del futbol amateur, al Lic. Eduardo Pedraza, a mi querido amigo Toño Figueroa, a la entusiasta Diana Levigne. Excelente labor. Pero sobre todo habrá que agradecerles a los presidentes de las ligas y a los equipos participantes.

Ratones verdes. Siento se gastó mucho tiempo aire y demasiada tinta por el resultado de México vs Chile y al final de cuentas todo quedó igual. Ni Osorio salió y ni tampoco hubo sanción alguna para los perdedores ratoncitos, lo que sí es una realidad es que el seleccionado provoca una serie de comportamientos que no se dimensionan adecuadamente. No puedo entender que por diferir en opiniones te amenacen de muerte, como le pasó al compañero Fernando Schwartz. Pero lo que más me causa hilaridad es la nula solidaridad en el gremio. Una amenaza de muerte es para ponerle mucho cuidado. No entiendo por qué un periodista del deporte no tenga la misma atención y solidaridad que tiene gente de otras fuentes de información como Carmen Aristegui. ¿O qué? ¿Existen periodistas de primera y de segunda?

delacruzraul@hotmail.com