Contragolpe

La asociación una farsa

Encabezada por Andrés Guardado, Christian Giménez y Álvaro Ortiz, se anunció el pasado 7 de octubre la unión de los jugadores mexicanos  para crear un órgano que no dependa de la misma Federación Mexicana de Futbol. Además de los mencionados se agregaron gente como Carlos Salcido, Oribe Peralta, Javier “Chicharito” Hernández. Esta agrupación denominada Asociación Mexicana de Futbolistas incluye a jugadores de la Liga MX, Liga MX femenil, Liga de Ascenso, Liga Premier y jugadores que radiquen en ligas extranjeras. El organigrama será conformado de la siguiente manera: Presidentes: Oribe Peralta y Carlos Salcido; Vocales Liga MX: Christian Giménez y Moisés Muñoz; Vocales Ascenso MX: Ismael Valadez y Alfonso Ripa; Vocal Liga MX Femenil: Mónica Ocampo; Liga Premier: Alejandro González; Asociados honorarios de la Selección Nacional: Javier Hernández y Andrés Guardado. Pues como estructura de nombres suena bien en la medida que no dependa de la FMF pero mientras se organicen como asociación no pasara de meras calenturas. Efectivamente presentaron a la mesa directiva y mencionaron que el objetivo es defender los intereses de los jugadores, ahí, sin pelearse con los directivos pero no dicen como los van a defender. Qué tipos de conquistas gremiales pretenden, por ejemplo. Jurídicamente las asociaciones de esta naturaleza tienden al fracaso. Es imperiosa la creación de un Sindicato como sucede en el futbol de Argentina, Brasil y España. O como sucedió en alguna ocasión en el futbol mexicano en la década de los setentas del siglo pasado con el Sindicato Mexicano de Futbolistas Profesionales comandado por Gamaliel Ramírez, Carlos Albert y el “Piolín” Mota. Esta organización funcionó, pero las condiciones actuales son otras, recuerda  Gamaliel: “los jugadores deben tener gran conciencia de lo que es un movimiento sindical. Deben tener gran conocimiento de las leyes, contar con personas capaces que los ayuden: los jugadores deben tener también capacitación política. El que quiera hacer un sindicato debe estar dispuesto a perderlo todo por la idea sindical”. Por el momento, estima que los movimientos sindicalistas en nuestro futbol son historia: “En aquella época no estábamos bien pagados. Había medios sueldos. Los clubes estaban en problemas. Ahora ganan bien, los clubes otorgan concesiones y, al final, el verdadero futbolista profesional no necesita un sindicato: por sí mismo vale”. Para no ir tan lejos, Javier Aguirre, Sergio Lugo pronunciaron la idea de crear una asociación en la década de los ochentas en un foro de la Universidad de Guadalajara. Lo formaron y al final fracasaron porque se trató de una asociación sin peso real. Finalmente, desaparecieron esa asociación para convertirla en la comisión del jugador de la FMF.

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