Contragolpe

Van unificar campeones mundiales

No creíamos el anuncio que Gilberto Mendoza Jr., nuevo presidente de la Asociación Mundial de Boxeo hizo hace un par de semanas. Y si es verdad nos quitamos el sombrero, nos ponemos de pie y comenzamos a aplaudir a este joven directivo que por fin se decidió a tomar el toro por los cuernos y ordenar peleas eliminatorias entre sus campeones para finalmente llegar a reconocer a uno por cada división existente en el boxeo profesional. La AMB, o WBA, es la organización más añeja que rige el pugilismo mundial, comenzó en Estados Unidos como la National Boxing Association (NBA), en contraparte de la poderosa Comisión de Boxeo de Nueva York, que reconocía e imponía a sus propios campeones mundiales, y fue tomando fuerza hasta que se convirtió en la World Boxing Association. Comenzó a actuar exactamente como lo hacía Nueva York hasta que en México se fundó el Consejo Mundial de Boxeo, cuyo primer presidente, Luis Spota, renunció al darse cuenta de la corrupción de todos los miembros que se habían afiliado a ese nuevo organismo cuyo objetivo era legalidad, honestidad y protección para los boxeadores. Ahora, la AMB-WBA ha sido criticada por sus cuatro monarcas en cada categoría: super, regular, unificado e interino. Solo les falta crear el campeonato para zurdos y para derechos. Aquí pensamos que eso lo hicieron para ingresar más fondos a sus cuentas bancarias por concepto de sanciones. A más peleas de campeonato, más dinero para los organizadores y los directivos que los utilizan como les viene en gana, pues no están controlados, al igual que el CMB-WBC, por ninguna autoridad. Los promotores, mánagers, pugilistas y televisoras estaban más que felices con tantos campeones, pues podían "engañar" a los espectadores con peleas titulares todas las semanas del calendario. Sin embargo, los ratings comenzaron a descender, pues los aficionados le daban la espalda a peleas "campeoniles" carentes de interés y los que ponen los dólares, léase patrocinadores, decidieron alejarse de tantos engaños disfrazados por los organismos que rigen y explotan el boxeo. Mendoza Jr. heredó el puesto de presidente por la enfermedad terminal que sufre su padre, quien se eternizó en ese trono al igual que José Sulaimán lo hizo hasta su muerte en el CMB-WBC y su hijo Mauricio ascendió de príncipe a rey. El venezolano avecindado en Panamá está rodeado de consejeros con sentido común, pues al tomar la decisión de organizar eliminatorias entre su "póker de campeones" en cada división, está haciendo algo muy positivo para la buena marcha de esa actividad. Y ahora solo nos queda decir...."Bravo, Gilberto Jr." 

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