Contragolpe

Los Sucios, responsables del fenómeno Vergara

Para qué tantas vueltas y tantos reclamos. Jorge Vergara puede hacer lo que quiera con las Chivas por una sencilla razón: es el dueño absoluto. Y como tal, puede hacer y deshacer. Incluso, no suena tan descabellado que contrate jugadores extranjeros y que cambie los colores de la playera. En alguna ocasión estuvo tentado hacerlo. Además, a través de los años ha demostrado que el clamor popular y la crítica de los medios de comunicación, le valen. Si hay que buscar responsables de la situación de la institución hay que regresar años atrás, por ahí del 30 de octubre de 2002, cuando la mayoría de "Sucios", perdón, Socios con Certificado de Aportación, le vendieron el alma al diablo. Jamás dimensionaron las repercusiones de sus actos, jamás realizaron una profunda reflexión sobre a quién le vendieron sus acciones. Se dejaron mover por la avaricia. Muchos se engancharon por el valor de unas acciones, que valían un cacahuate, pero que de la noche a la mañana tenían precio millonario. Sólo el grupo de Francisco Cárdenas se mantuvo al margen y hasta la fecha sostienen diferencias en los tribunales. Con el despido del Chepo de la Torre escuché caudal de estupideces, y hasta cierto sector de la prensa mencionó que Vergara rescató de la quiebra a la institución. Totalmente falso. Por aquellos años el equipo no estaba quebrado y no tenía problemas financieros, al respecto rescato una entrevista que realicé a Paco Cárdenas, donde me decía lo siguiente: "a sabiendas de que íbamos a recibir al equipo, hicimos una previsión en la que cerramos un excelente contrato con los derechos de televisión, hicimos un presupuesto de 20 millones de dólares anuales, suficiente para tener un equipo competitivo con una nómina de un millón de dólares mensuales, con la posibilidad de mantener al Tapatío de Primera A y las fuerzas básicas, además de un remanente para comprar jugadores, como corresponde a cualquier equipo grande. El club garantizaba la marcha normal y sana del equipo por cinco años, que era la vigencia de los contratos firmados. Con eso, dejábamos las bases para que directivas futuras tampoco tuvieran problemas". El tiempo se ha encargado de poner a cada quien en su lugar. Sobre lo mismo platiqué con el actor Alberto Agnesi, hijo de un ex directivo del Guadalajara del mismo nombre, quien me comentó su desacuerdo con Jorge Vergara sobre el pésimo manejo del equipo en todos los aspectos, desde lo administrativo, deportivo y hasta lo moral. En lo sucesivo ampliaremos sus palabras ya que tiene un punto de vista bastante rescatable.

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