Contragolpe

Salvador Martínez Garza, un caballero del futbol

No tengo la menor duda de que se trató del mejor directivo del futbol mexicano. Todo un caballero. Lo conocí en una rueda de prensa que ofreció el entonces Club Guadalajara como patrocinador del equipo. Desde ese momento sostuve una relación profesional que mantuve hasta que se alejó del futbol. No fuimos amigos en el sentido estricto de la palabra pero siempre tuvo una deferencia especial hacia mi persona. Tampoco fui su asesor. Platicábamos de futbol como tema recurrente. Recuerdo que cuando pensó rentar a las Chivas me citó en su oficina para conocer mi opinión. Hablamos largo y tendido sobre los pros y los contras. Le dije sobre la responsabilidad social que implicaba administrar equipo de tal importancia que sobrepasa el ámbito deportivo. “Hacer un equipo ganador que responda a cualquier expectativa”, concluyó. Cumplió su objetivo y finalmente se quedó con el equipo por 10 años. La primera ocasión que acudió a un Draft de jugadores cimbró a propios y extraños con las contrataciones. Se trajo a lo mejor y como una simple ocurrencia mencioné que Martínez Garza había convertido al equipo en Super Chivas. Así se publicó y a partir de ahí se les conoció con ese mote. Don Salvador siempre le dio el crédito a Siglo 21. Pero no solamente contrató a los mejores futbolistas sino que también implementó una estrategia publicitaria que le dio buenos resultados. Chivas, de ser un equipo mediocre al borde la quiebra financiera, se convirtió en un equipo poderoso tal y como lo deseaban sus aficionados. En su presentación en el Estadio Jalisco organizó un concierto musical con Los Temerarios y Marco Antonio Muñiz. Son muchas las anécdotas que presencié. Muy pocos saben que Hugo Sánchez se comunicó con él para ofrecer sus servicios. Cuando le pregunté sobre la posibilidad de traerlo me respondió: “ni lo mande Dios”. En otra ocasión, Chivas iba a jugar como visitante en Ciudad Victoria. No había transmisión televisiva pues contrató a un canal local para que trajera la señal y aquí se pudo ver el partido. Para el despido de Benjamín Galindo de las canchas me invitó a Zacatecas. Viajamos en su avión privado David Medrano y dos de sus amigos. Luego del encuentro al regresar nos quedamos en el hangar platicando por más de tres horas con las turbinas encendidas. David y yo desesperados porque queríamos mandar la nota. Fui testigo directo de la negociación que llevó a Misael Espinoza a la MLS. Martínez Garza fue un hombre cabal, sencillo y directo. Descanse en Paz.