Contragolpe

Perro Aguayo murió por falta de prevención

Contrariamente a lo que muchos han señalado, incluso médicos, Pedrito Aguayo falleció por falta de inmediata atención. Efectivamente sufrió una fractura de cervicales con el fatal latigazo después de la patada del Rey Mysterio, pero pasó bastante tiempo para intentar reanimarlo. Cronometro en mano se observa que pasaron poco más de cinco minutos  para la asistencia. Al respecto admite el subprocurador de Tijuana, Gilberto Cota Alanis, indicó que el “equipo médico del Hospital del Prado intentó reanimar al luchador, pero llegó en un estado crítico y no pudieron asistirlo. “Cuando llegó la ambulancia, ya no tenía ninguna reacción o estímulo cardiorrespiratorio, se hizo una acción para reanimarlo, obviamente no tuvo respuesta, prácticamente llegó muerto”. No obstante, el tema no pasa por la presencia de ambulancias. Falta una cultura de la cardioprotección. Es decir, si Aguayo hubiera recibido un simple RCP seguramente las posibilidades de salvarse hubieran sido del 80%, según estima el Dr. Luis Espinoza Castillo coordinador de la carrera de emergencia del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la UdeG. Falta capacitación en Reanimación Cardiopulmonar (RCP), y todos los espacios de conglomerado debería exigir dicha capacitación para su personal. Fue triste ver la impotencia del Conan cuando el Perrito cayó en paro. Nunca supo qué hacer solamente lo sacudió. Si Conan u otro de sus ayudantes estuvieran capacitados para el RCP otra cosa hubiera sucedido. Es necesario pugnar porque en todos los espacios deportivos se conviertan en foros cardioprotegidos. En México no existe aún una ley que exija el uso de los desfibriladores externos automáticos en lugares públicos, sin embargo, el día 14 de marzo del 2013 se publicó en el Diario Oficial de la Federación un exhorto del Consejo de Salubridad General en el cual se invita a los propietarios y responsables de lugares de alta concentración de personas a que cuenten con días y personal debidamente capacitado para su manejo, dentro de sus instalaciones. En ese sentido las estadísticas señalan que tan solo el 5% de las víctimas de este padecimiento sobreviven, sin embargo, si la persona recibe reanimación cardiopulmonar (RCP) y desfibrilación temprana mediante el uso de un aparato denominado desfibrilador externo automático, dentro de los primeros minutos del colapso, la tasa de supervivencia puede incrementarse en un 74%. Sería lo ideal pero tengo información que en muchos estadios del futbol mexicano ni tienen la menor idea, menos desfibriladores.