Contragolpe

Mano mexicana en el Pacquiao vs Mayweather

Será la pelea más lucrativa de toda la historia del boxeo. Ambos peleadores acordaron enfrentarse el 2 de mayo en Las Vegas y la demanda de entradas está impulsando los precios a máximos históricos. Los boletos, que aún no salen a la venta, se espera que comiencen en mil dólares y que los asientos de primera fila se ubiquen en 5 mil. Esto dará a una recaudación total de alrededor de 40 millones de dólares por los 16 mil 800 asientos del MGM Grand Garden Arena, un récord de venta en toda la historia. A ello hay que agregarle la venta del “Pago por ver” en la televisión cuya estimación oscila entre 300 a 400 mdd. Se espera que sólo mil de los 16 mil 500 que caben en la Arena Garden del MGM Grand salgan a la venta, pues el resto estarán comprometidos para los patrocinadores y organizadores del certamen. Como se podrá notar, será una función sin precedentes en cuento a recaudación. Sin embargo, hay una historia que pocos conocen. La pelea, por los intereses inmiscuidos, era prácticamente imposible de realizarse. Cada empresa promotora y cada televisora estaba montada en su macho empero, un humilde mesero mexicano de un lujoso restaurante de Beverly Hills convenció a un alto ejecutivo de Showtime para que hiciera gestiones para realizarla. El funcionario las realizó, tanto con su boxeador, su empresa y contrarios. Llegaron al acuerdo y cuando lo tuvieron montaron una historia digna de Netflix. Fue un montaje la coincidencia. Supuestamente Pacquiao y Mayweather coincidieron en un partido de basquetbol en Miami. Sus puños chocaron sin los guantes puestos. No intercambiaron golpes, solo saludos. Acordaron reunirse más tarde en el hotel de Pacquiao. Reunidos hablaron largo y tendido hasta llegar al acuerdo. “Has tenido una gran carrera”, le dijo Pacquiao a Mayweather. “Tú también”, contestó. “Ambos somos campeones”, repostó Mayweather.  “Tú subirás primero al ring pero a mi anunciarán al final”, respondió Pacquiao. “Yo usaré mis guantes. Tú usas los tuyos”, dijo el Money. Terminó Pacquiao: “vamos a darle al público lo que tanto tiempo ha esperado”. Todo lo demás ya es cuento de promotoras y televisoras. Será una pelea que no necesita de respaldo. Y pensar que un mesero mexicano logró lo impensable, tanto que el alto ejecutivo de Showtime le reservó un lugar en ring side. Por lo demás, para la siguiente semana, el Globo Álvarez se enfrentará al viejito James Kirkland en San Antonio pero como diría mi amiga Josefina Real: “a quién le importa”. 

 

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