Contragolpe

FIFA, la ganona en todo

Al margen de todas las babosadas que se dicen del Mundial Brasil 2014, ejemplo los memes, el evento es toda una industria donde muy pocos salen beneficiados, según un informe del diario Folha de Sao Paulo son 2 mil millones de dólares invertidos por FIFA en gastos de operaciones que se financiaron “exclusivamente con los beneficios obtenidos de los derechos de televisión y comercialización” del evento; 11,000 millones de dólares invirtió el gobierno brasileño para las obras de la Copa del Mundo, muchas de las cuales fueron terminadas a marchas forzadas. Sin embargo, en el balance de ganancias de ninguna manera es equitativo ya que se incluyen un premio de 35 millones de dólares para la federación que gane el campeonato, 4,000 millones en ingresos comerciales para la FIFA, y una cuenta de 14 mil millones de dólares para Brasil. Es decir, la FIFA invierte 2 y gana 2; Brasil invierte 11 y gana 3 y le deja al país una deuda de 9,000 millones de dólares. Además, habría que agregarle que los ingresos de la FIFA no pagan impuestos. Los patrocinadores de la Copa Mundial y la prensa también recibieron exenciones como condición para que Brasil consiguiera la sede en el 2007. En un mundial solo gana la FIFA, razón por la cual en 1985, el entonces presidente de Colombia, Belisario Betancourt, les dijo: “A chiflar a su FIFA, no hay Mundial en Colombia no podemos dejar endeudada a la nación”. Y no hubo Mundial. México entró al rescate. A la industria del futbol lo que menos le interesa es el deporte. Los aspectos comerciales están por encima de los futbolísticos. Tengo la certeza de que este deporte no solamente es un juego, es considerado como un patrimonio cultural, algunos autores lo definen como mitología contemporánea, creación artística colectiva, herramienta de enajenación social, instrumento de manipulación ideológico, elemento para la construcción de la identidad colectiva, pero sobre todo, un negocio fabuloso, inequitativo, donde solo ganan unos cuantos. Hay muchos, pero muchos intereses en juego, bastante millones sobre la cancha, razón por la cual cuando observamos diferentes “errores” arbitrales, muchos de ellos, no me los creo. Aunque muchos usan ese tipo de errores para justificar su deficiente actuación en el campo: Miguel Herrera. Por lo expuesto, ya no son pocos lo que consideran que la credibilidad de la FIFA disminuye considerablemente, aunque dudo mucho haya cambios en cercano futuro. Como dijo el presidente de Uruguay: “En la FIFA son una manga de viejos hijos de puta.”

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