Contragolpe

Miguel Cotto

Miguel Cotto viajó a la ciudad de México antes de irse a Los Ángeles a prepararse para su pelea contra Canelo Álvarez. Aseguró que estaba en plan de paseo porque la encanta la capital mexicana. Todo fue mentira. Estuvo ahí, es cierto, porque trataba de obtener una rebaja en la cuota que su amigo Mauricio Sulaiman pretendía cobrarle por su defensa titular ante el pelirrojo. No consiguió su objetivo y dos de sus allegados, Gabriel Peñagarícano y Benito Pérez, hicieron acto de presencia en la capital azteca para tratar de convencer al actual presidente del Consejo Mundial de Boxeo que no cedió un dólar. Después de su convención en China, Sulaiman estaba seguro de que el campeón boricua ya estaba ablandado y metió presión argumentado que "la junta de gobierno del CMB" había votado en forma unánime mantener su posición con respecto al cobro de la sanción y no harían ninguna rebaja para no sentar un mal precedente. Muy pronto olvidaron que el difunto José Sulaimán sentó muchos precedentes con sus famosos arreglos "debajo de la mesa". Jingle Bells.- Mauricio ya se frotaba las manos con los 300 mil dólares de Cotto, 150 mil del Canelo y 50 mil de Golden Boy Promotions y Rock Nation, organizadores del magno evento. ¡Medio millón libres de polvo y paja! ¡Qué navidad tan feliz! Quizá planeaba vestirse de Santa Claus y repartir regalos fastuosos a familiares, amigos y colaboradores. No son pocos los que piensan que eso era imposible. No porque su cuerpo no le ayude a portar el disfraz, sino acostumbra "comerse todo". No deja nada. Ni migajas. Cotto que tampoco cede cuando se trata de dinero se dio cuenta de que el cinto del CMB es de "color verde" y manda un mensaje muy claro: dólares. Por teléfono confirmó su última oferta de 150 mil verdes y Mauricio contragolpeó desconociéndolo. Coronar al Taquillero.- ¿Se perdía todo al  no haber monarca? ¡Claro que no! Confirmó que el trono estaba “vacante” y si Canelo ganaba, como era de esperarse, sería el nuevo rey porque él y su promotor si aceptaron pagar su cuota al CMB. Hasta ahora nadie se explica como el mexicano pudo ser reconocido como campeón cuando le ganó a uno que ya no era campeón y tampoco aspirante por haberse negado a pagar. Por eso, Mauricio escaló el ring con agilidad para ser el primero en decirle al Canelo que había ganado minutos antes de que se leyeran las tarjetas de los jueces con el veredicto oficial.