Contragolpe

¿Por qué tú Chema? 

Por supuesto que no voy ocultar la tristeza que me embarga la partida eterna de José María Pulido Valdovinos, mejor conocido en el ámbito periodístico como Chema Pulido. "Compró" el boleto eterno bastante joven. Se nos fue un gran periodista a quien tuve el privilegio de iniciar en las trincheras del periodismo deportivo. Pocos saben que inició en el vespertino Sol de Guadalajara de la OEM. Ahí lo conocí como formador y diagramador donde siempre manifestó inquietudes de incursionar en el periodismo. Inseparable amigo de Héctor Morquecho, juntos eran dinamita, hoy se volvieron a juntar en el Cielo. Recuerdo que para la gran final de futbol de Primera División entre Leones Negros y Puebla el 26 de mayo de 1990, por primera y única ocasión los directivos de El Occidental autorizaron cubriéramos el partido en Puebla cuatro reporteros, Gilberto Ramos Camacho, Héctor Morquecho, Chema Pulido y servidor, y un fotógrafo, en este caso, Toño Miramontes. Gil y yo realizamos el trabajo para El Occidental y Morquecho y Chema para el Sol de Guadalajara. La chamba la realizamos sin contratiempos. Todo salió, salvo que perdieron los Leones Negros. De regreso volamos en un avión que desde que abordamos olía mal pero se movía peor. Me tocó pasillo, Chema estaba a mi lado y Miramontes en ventanilla. Casi llegábamos al aeropuerto de Guadalajara, era una mañana soleada, por lo tanto, la ciudad se veía esplendorosa desde las alturas. Nos avisan que estábamos descendiendo y de pronto... ¡Ay cabrón! Sentimos un bajón espeluznante. Miramontes, gritó: "¡a la chingada!". Chema Pulido con esa tranquilidad que lo caracterizada, me dice: "tranquilo, Rulas. Todavía no nos toca, aún nos falta mucho camino por recorrer". El avión se estabilizó. Todos respiramos profundo. Risitas nerviosas. Y no faltó el chascarrillo irónico de Ramos Camacho. Tamaño susto, bajamos temblando, menos el Chema. "Ay, no mamen, fue una paseadita", nos dijo. Así era, siempre fue así. Volvimos a coincidir en Radio Universidad y siempre que coincidíamos nuestras pláticas eran interminables. Bueno, de ese viaje ya fallecieron Morquecho, Ramos Camacho y ahora Chema. Tal vez, sea un atrevimiento pero en lo personal bien merece el Premio Jalisco a la Trayectoria pos mortem. Cínico.- A raíz de una serie de complicidades, Ricardo Lavolpe se ha mantenido vigente en el futbol mexicano, pero los números no mienten. No ha ganado prácticamente nada. Un medio campeonato y nada más. Jamás ha podido manejar un equipo y un partido importante. Fracasó con Chivas y lo trajeron de vuelta, fracasó en América y ahí lo tienen en el banquillo. Y todavía hay quienes aseguran se trata del "mejor estratega de México".

delacruzraul@hotmail.com