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Boxeo jalisciense a la baja

Ya tiene tiempo. El boxeo local no tiene presencia nacional, menos internacional. ¿A qué se atribuye? ¿Cuáles son las causas? Me preguntan y se preguntan varios lectores y conocedores aficionados. Por qué decreció considerablemente cuando Guadalajara y Jalisco marcaron la pauta en el renacimiento del boxeo nacional. Son diversas las causas. En un tiempo nuestra ciudad jugó un papel importante pero desafortudamente se involucraron amorales intereses  que le dieron al traste a su desarrollo. Managers de dudosa preparación, boxeadores de tercera, pseudo promotores y representantes rateros, directivos sinvergüenzas solapados por autoridades y comunicadores corruptos. Se lo acabaron. Este deporte vivió una efervescencia  en los finales del siglo pasado pero nunca se trabajó a futuro. Entonces un grupo de entusiastas promotores le dieron vida, pronto fueron consumidos por las garras de los vivales. Por esa época se vislumbraba un panorama bastante halagüeño con prospectos de buena calidad. Muchos trataban de emular la gloria de Oscar Chololo Larios que se retiraba. Hasta la fecha ninguno lo ha igualado. Surgieron varios nombres pero sólo dos se mantienen vigentes: Miguel Títere Vázquez y Saúl Álvarez. El primero un estupendo campeón, el segundo un personaje de la televisión. Por aquellos tiempos había funciones semana a semana. Las primeras de consumo local. Al tiempo, el consumo fue nacional e  internacional. Pero…. Los promotores responsables se cansaron de que los robaran y abandonaron la plaza; los mejores boxeadores buscaron nuevos horizontes y pues Guadalajara se quedó con funciones de barrio. Sin embargo, habría que ponderar los esfuerzos de gente como los del Nono Gimnasio que trabajan sin tanto ruido y que está produciendo recursos de buena calidad. Este esfuerzo lo integran Rigoberto Álvarez, Nono Sánchez y  Edgar Siamés Meza que ya manejan peleadores de calidad  como el Duende Bernache, Jorge Pilón Lara, José Matador Cabrera y Ramón Inocente Álvarez, quien por cierto su próximo compromiso será contra Omar Chávez el 13 de septiembre. Será manejado por su hermano el Español. Se había tardado el mayor de los Álvarez en tomar las riendas de las carreras de sus hermanos. Él descubrió las facultades del Pecoso, lo manejó en el ámbito amateur y con toda justicia debería ser quien todavía estuviera en la administración de su carrera. Pero jamás lo dejaron participar, lo engañaron y lo mantuvieron al margen. Me consta. Aún recuerdo aquella ocasión en que el Chepo Reynoso me dijo: “al Español, lo quiero lejos del Canelo”. Logró su cometido, hoy los tiene separados.