Contragolpe

¿Arbitraje corrupto?

Esto de los “errores arbitrales” en el futbol mexicano no son nada nuevo, son parte de su historia. Muchos son los antecedentes. Citaré algunos. Recuerdo aquel torneo 85-86 en la final de tres partidos entre América y Pumas. El tercero se decidió en La Corregidora de Querétaro donde Joaquín Urrea acuchilló a los Pumas ya que tuvo dos claros “errores” que perjudicaron directamente a los universitarios, que le dio el título al América. O aquel “error arbitral” de Arturo Brizio que le dio el campeonato de Copa al Toluca ante Leones Negros el 25 de enero de 1989. En la temporada 84-85, el árbitro Marco Antonio Pomponio Dorantes con un “error arbitral” mandó al Zacatepec a la Segunda, jamás regresó a la Primera División. Como se podrá notar son bastantes los “errores arbitrales” de consecuencias en el futbol mexicano. Por lo general, en los partidos determinantes es cuando se presentan. De tal forma que ese tipo de “errores” se prestan para la sospecha. Eso de que el arbitraje mexicano es “muy honesto”, como pregonan los jilgueros de la *mediocracia, es bastante cuestionable. Difícil de comprobar la corrupción nazarena porque nadie ha tenido los pantalones para documentarla pero hemos sido testigos de diversas denuncias a través de los medios. No son pocos los ex jugadores y ex directivos que me han comentado distintos hechos. Como aquel donde directivos de un equipo de El Bajío llegaron con dos maletas llenas de dinero para repartir entre un cuatro y un cuerpo arbitral, es decir, las denuncias son de palabra. En la actualidad, quien maneja la Comisión de Arbitraje se llama Edgardo Codesal, “un pájaro de cuentas”, según el ex árbitro Bonifacio Núñez. No obstante, considero que los propios actores de la cancha tienen la palabra para terminar con “errores” y sospechas. La semana pasada los Leones Negros fueron víctimas de un atraco. La condena contra el árbitro fue unánime. ¿Saben quién fue el único que justificó la marcación? Codesal. Sé que el hubiera no existe. Pero una medida de honestidad hubiera sido que Sinha hubiera mandado el balón fuera de la portería. Imagínese el mansaje que hubiera mandado no solamente al futbol sino a toda la sociedad en un país plagado de corrupción o negarse a tirar el panalti como ya sucedió en el futbol europeo, incluso aquí, Mauricio Gallaga, de Tecos, ordenó a su cobrador mandar el balón a saque de banda en el cobro de un penalti marcado erróneamente durante un partido Sub 20 contra Pachuca en el 2012. Auténticos actos de honestidad.