Charrería al día

2016, su única oportunidad

La semana pasada di a conocer el desmedido aumento económico, a 17.5 millones de pesos, que las máximas autoridades de la Federación Mexicana de Charrería (Fmch) hicieron al Cuaderno de Compromisos, sin propuesta ni aceptación por parte del Consejo Nacional.

Esta medida nunca debió ser tomada solo por unos cuantos, ya que en cualquier asociación civil la Asamblea Nacional es la máxima autoridad; así que el presidente Miguel Pascual Islas, el secretario general Arturo Marín y el asesor logístico Sergio Cuevas tendrán que explicar ampliamente y con lujo de detalle, por qué tomaron esta decisión y, sobre todo, en qué se aplicarán estos 7.5 millones extras, ya que los 10 millones con los que se estaba operando anteriormente cubrían lo necesario.

Porque 2 millones están destinados a los gastos de operación de jueces, locutores, comisión deportiva y personal administrativo; tres para premios de los campeones y los 5 millones restantes para beneficio de la institución.

Toda la charrería federada tiene el derecho de saber en qué se utiliza el dinero que ingresa, máxime cuando está en entredicho la credibilidad de la institución, que deja por los suelos su imagen ante todos los gobiernos estatales, porque ¿quién va a querer organizar un Campeonato Nacional Charro bajo estas condiciones, si de antemano saben que entrarle es un asalto en despoblado, por cantidades que no tienen justificación alguna?

Es difícil encontrar un gobierno que tenga en alta estima a la charrería, que apoye los proyectos de nuestro deporte nacional y que se interese porque sea parte de la cultura de su estado, pero con estas medidas que está tomando el actual presidente de la federación, ¿qué futuro inmediato nos espera para organizar la fiesta anual más importante de la familia charra?

A decir verdad, no es difícil descifrar la actitud del Consejo Directivo en turno, ya que cuando tomaron la administración, el Nacional Nayarit 2013 ya estaba firme, por haber sido subsede en caso de que Acapulco no cumpliera, que fue lo que sucedió.

Jalisco 2014 fue otorgado a Salvador Sánchez como pago por haber apoyado a Pascual Islas para llegar a la presidencia; Querétaro 2015 fue otra sede otorgada, pero ahora al actual Comisario de la Federación Mexicana de Charrería, Esteban González, por haber apoyado la campaña de Miguel Pascual.

Llega el Nacional 2016, y con él, la única oportunidad que tienen para organizar el evento anual más importante de la charrería federada, pero por desgracia, lo convirtieron en una ‘pugna para el mejor postor’, que desde luego será un lastre para las próximas administraciones, echando por la borda el trabajo de expresidentes como don Salvador Hernández Lucio, José Huerta, Javier García Sánchez, Javier Basurto y Jaime Castruita, que vivieron para la charrería y no de la charrería. Y menciono a este último, porque logró que se firmara el Cuaderno de Compromisos obteniendo un beneficio real para la familia charra.

ENMENDANDO TRUCULENCIAS

Siempre que escribo lo hago con mucha responsabilidad, asegurándome de que la información sea real y no basada en rumores para no engañar a la opinión pública, y digo esto porque en el transcurso de la semana, tratando de enmendar sus truculencias, el presidente y el secretario de la Fmch fueron personalmente a Guanajuato para ofrecerle al gobernador Miguel Márquez Márquez la organización del Nacional 2017; pero como “la dignidad no se compra”, fracasaron en su intento.

ramongonzalezbarbet@hotmail.com