Charrería al día

Nunca es tarde, Miguel

En este 2015 inicia la segunda mitad de la gestión de Miguel Pascual Islas. Para ser exactos, su tercer año como presidente de la Federación Mexicana de Charrería (FMCH); tiene grandes retos y existe esperanza de que ahora sí escuche la voz de sus representados, que una y otra vez le han manifestado su descontento, y que no siga aplicando la vieja norma de ‘ni los veo, ni los oigo’.

Ya es tiempo de que Pascual Islas tome medidas que fortalezcan la unión de la comunidad charra y de igualdad de derechos a la mujer de a caballo, que rigurosamente cumple con las mismas obligaciones que los charros.

En la actualidad, el género femenino tiene igualdad de derechos en todos los ámbitos sociales, y nuestro deporte nacional las ha mantenido al margen, a pesar de que en cuestión de obligaciones cumplen con federarse, con la aportación de las cuotas económicas establecidas, participan en los eventos oficiales, etcétera, por lo que debería hacerse una reflexión al respecto.

La mujer de a caballo no tiene derecho al voto, está limitada a aspirar a algún puesto estatal o incluso nacional, y en los eventos oficiales y no oficiales, a pesar de hacer el mismo esfuerzo que cualquier equipo varonil, ya es una costumbre que sus premios sean inferiores a los del sector masculino.

Esto es un clarísimo ejemplo de discriminación a la mujer, porque como dice la señora María Elena Alonso de Jurado, “se creó este sector para ser la mujer charra y dejar de ser la mujer del charro”.

Cuando finalizó el 2013 llegué a pensar que el 2014 sería más tranquilo, casi aburrido, pero fue todo lo contrario, ya que vivimos los incontables desaciertos de los dirigentes federativos, como la autorización de los cambios al reglamento deportivo, donde los más afectados fueron los charros de alto rendimiento.

O la aprobación de la nueva forma de calificar a las escaramuzas en el pasado Congreso y Campeonato Nacional Charro Jalisco 2014, que fue a través de los videos y no de su presentación en vivo, lo que nos habla de la falta de capacitación de las jueces.

Otro protagonista de la charrería que fue fuertemente afectado con estos cambios irresponsables, mal pensados y planeados, por no visualizar la magnitud de las consecuencias, es nuestro fiel amigo el caballo coleador, ya que no es posible que en una misma charreada lastimen y hasta fracturen a cuatro ejemplares.

Con las nuevas modificaciones al reglamento de competencias charras, el caballo para la suerte de colas fue el único afectado, pues eliminaron sancionar si no se abre la cabalgadura al momento de estirar y derribar al toro, o peor aún, que no se penalice por lesionar al cuaco, aunque en realidad esto pasa a segundo término, la finalidad es prevenir un accidente y proteger a las cabalgaduras.

Por todo esto reafirmo que es muy buen tiempo para que Miguel Pascual realice cambios que beneficien a toda esta comunidad; así que estaré al pendiente de todos los sucesos del mundo de la charrería para compartirlos con ustedes. 

ramongonzalezbarbet@hotmail.com