Charrería al día

El mundo al revés

Como lo mencioné en mi nota anterior, el próximo lunes la Agrupación de Charros Regionales de La Villa, la Catedral de la Charrería del Distrito Federal, llevará a cabo sus elecciones internas para reelegir, por un año más, al actual Consejo Directivo, o tomar una nueva alternativa y remplazarlo por otro.

Como todo evento democrático donde están involucrados sentimientos, rivalidad deportiva e intereses personales, económicos y sociales, se suscitan opiniones positivas y negativas de cada uno de los contendientes.

Hasta cierto punto esta situación es normal, pero algo que me ha llamado la atención es la actitud de algunos socios, en relación con que la administración en turno puso en orden la situación jurídico-administrativa de los Charros de La Villa, que por primera vez en 82 años de existencia cuentan con un registro ante notario público y laboran con una razón social como persona moral, que permite dar y recibir donativos con fines no lucrativos.

Sin embargo, hay socios que están totalmente en contra de que se ponga orden y se cumpla con la ley, y me refiero a Eloy Salazar, socio activo, quien desde hace varios días ha comentado públicamente que si la administración cambia, darán marcha atrás a toda la regularización que logró el Consejo Directivo en turno, y que haber realizado esos cambios es motivo de expulsión; así que buscarán expulsar a quienes los realizaron. Perdón, ¿es motivo de expulsión cumplir con la Ley?

Estas declaraciones son verdaderamente increíbles, máxime cuando la amenaza viene de un ex presidente de La Villa, miembro distinguido de la Peña Charra y, sobre todo, de un licenciado en derecho, el cual se supone que tiene pleno conocimiento de las leyes, y que por sentido común sabe que deben cumplirse y respetarse, tal como lo hizo la actual administración.

La verdad es que estamos viviendo un mundo al revés, ya que tenemos a maestros que se dedican a todo menos a dar clase, políticos que solo ven por sus intereses y no por los de sus representados, y una Federación Mexicana de Charrería (Fmch) con un secretario de prensa y difusión que no informa nada, ya que Guillermo Salinas, a dos años de estar en el cargo, jamás ha emitido un boletín de prensa.

Haciendo una gran diferencia con Abraham García, integrante del Consejo Directivo anterior, quien al término de cualquier evento de la Fmch, ya tenía preparado el boletín de prensa para informar a todos los interesados.

Todo esto es cuestionable e indignante, pero el colmo de los colmos es que un licenciado en derecho promueva el incumplimiento de la Ley y diga que cumplir con ella es motivo de sanción. Lo dicho, vivimos en un mundo al revés.

ramongonzalezbarbet@hotmail.com