Charrería al día

Todos merecemos respeto

Por lo general siempre estoy pendiente de todos los comentarios y sugerencias que se publican en las redes sociales o que me envían directamente a mi cuenta de Hotmail, y me llamó mucho la atención uno que recibí la semana pasada refiriéndose a mi nota, donde comenté que la senadora Cristina Díaz Salazar apoyaría este deporte que nació en el país para que desde el Senado se impulse y sea declarado Ley de Educación y Fomento a la Formación de las Nuevas Generaciones, para que la niñez y la juventud se adentren en este símbolo de mexicanidad y conozcan nuestras raíces y tradiciones.

El comentario es firmado por Silvestri y dice:

“¿Qué ahora por ley los políticos van a obligarnos a seguir siendo botudos, rústicos y sucios monta vacas, en lugar de propiciar nuestro desarrollo físico e intelectual?.

Vaya politiquillos que tenemos, ¿para qué se inventaron los autos, si vamos a seguir montando a caballo, para qué tanto avance cultural y tecnológico si toda nuestra diversión y aspiraciones se va a centrar en lazar y derribar animales que no tienen la culpa de nuestro recalcitrante primitivismo?, mejor que se dejen de construir casas y edificios, que vuelvan a construir ranchos; de estos vaqueritos rancios y reaccionarios no me extraña, pero qué lata que estos politiquillos que tanto nos cuestan nos quieran seguir anclando en un pedestre pasado que ya deberíamos haber superado desde hace mucho”.

Mi estimado Silvestri, la charrería es un deporte como cualquier otro y se practica en las 32 entidades de la República Mexicana, no entiendo tu comentario cuando dices que es retrógrada y que entonces para qué se inventaron  los autos; nadie dice que nos volveremos a transportar en caballos.

Es verdad que este deporte nació a través de los trabajos del campo en las haciendas, y por eso es nuestro deporte nacional, pero por qué calificarnos de sombrerudos; el sombrero charro es una artesanía que únicamente se confecciona en nuestro país, y si eres mexicano deberías sentirte orgulloso del atuendo charro que nos da identidad en el mundo, pero además tiene un gran sentido histórico que nadie puede cambiar.

Pienso que tu comentario está basado en tu falta de conocimiento de la historia de nuestro querido México que nadie podrá cambiar; también veo una gran falta de amor hacia tu patria y mucha falta de respeto al decir “vaqueritos rancios”.

Sin embargo, te agradezco mucho que te hayas tomado la molestia de escribir esas líneas, porque me hacen ver que la charrería requiere de una mayor difusión para que nos podamos sentir orgullosos del único deporte que nació en México.

Por otro lado, manifiestas intolerancia y agresividad, pero te invito a que respetes a cualquier tipo de grupo social, tenga la afición que tenga, porque todos merecemos respeto. Silvestri, en lo único que estoy de acuerdo contigo es en la forma en que te expresas de los políticos mexicanos, ahí sí ni quién te discuta nada.  

ramongonzalezbarbet@hotmail.com