Charrería al día

La Fmch lo protege

Por lo general, los procesos electorales son difíciles, máxime cuando se crean intereses personales alrededor de la presidencia que está en juego, y en este caso, la Federación Mexicana de Charrería (Fmch) no es la excepción, ya que desde que se inició el camino para el cuatrienio 2016-2020 ha salido a la luz pública la intención descarada por tratar de imponer a Édgar del Bosque Amador, utilizando la infraestructura de la institución (financiera, mediática y política), para que el ex tesorero de esta casa charra ocupe el cargo.

Con este fin se ha involucrado gran parte del Consejo Directivo, principalmente los que participan en el Colegio Electoral, y me refiero a Esteban González Ortiz, comisario de la Fmch y presidente del Colegio Electoral; a Arturo Marín Alcántara, secretario general de la Fmch y del Colegio Electoral, y a Sergio Cuevas Alemán, prosecretario de la Fmch y representante legal y personal de Édgar del Bosque, quien es reconocido por propios y extraños como el candidato oficial.

Todos ellos han sido sus defensores, sin la mínima consideración y respeto a este deporte federado y sus afiliados, se han pasado por el arco del triunfo los estatutos de la federación y las resoluciones jurídicas oficiales, donde la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD), anuló las votaciones que se realizaron el pasado 17 de agosto con Del Bosque como único candidato, así como la Asamblea General de Elecciones, que estaba programada para el 30.

La resolución es definitiva y no hay vuelta de hoja, por lo que el Colegio Electoral y la misma Fmch, en estricto apego a derecho, deberán hacer valer la decisión de la CAAD para no caer en un total desacato de ley, aunque según se rumora, el 30 de noviembre Édgar del Bosque recibirá la constancia de presidente electo de manos del Colegio Electoral.

La forma de operar del Colegio Electoral y de los directivos de la Fmch, encabezados por Miguel Pascual Islas, está totalmente fuera de orden, ya que como árbitros de la institución su labor es hacer valer los estatutos y no permitir que se cometan arbitrariedades y abusos.

Sin embargo, desde un principio se manifestaron como defensores de Édgar del Bosque, permitiéndole hacer campaña electoral con dos años de anticipación, sin renunciar al cargo de tesorero de la Federación Mexicana de Charrería.

Además de consentir la inscripción de su planilla, sin que ésta cumpliera con los requisitos de convocatoria, y por si fuera poco, han trabajado a favor y en defensa de Del Bosque, poniendo como representante a Sadara Montenegro González, quien tiene estrechos lazos laborales con el director de la CAAD, David Hernández González, para tratar de manipular la resolución a favor del candidato oficial.

Una prueba más del proteccionismo lo pudimos vivir en el pasado Congreso y Campeonato Nacional Charro Chiapas 2016, donde se acordó que los dos candidatos, Lito Dávila y Del Bosque, se abstendrían de hacer proselitismo a su favor, evitando estar presentes durante el evento.

Pero tal como lo ha estado haciendo en los torneos oficiales, Del Bosque se dejó ver en varias ocasiones durante el Nacional, inclusive fungió como caporal en la final de equipos AA del domingo 6 de noviembre; en cambio, Dávila cumplió con su palabra y al término de su participación y la de su equipo, se retiró del evento.

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