Charrería al día

No quieren, ni pueden

Mañana, en punto de las 12:00 horas se llevarán a cabo dos marchas que se concentrarán en el Ángel de la Independencia, de la Ciudad de México; una saldrá del Auditorio Nacional y otra del Monumento a la Revolución.

Esta movilización tiene la finalidad de protestar contra los abusos y políticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y es convocada por organizaciones civiles como Vibra México y Alto al Secuestro, que han recibido el apoyo de otras 75 agrupaciones.

Es importante destacar que esta marcha es con una expresión apartidista, pacífica y respetuosa, para defender los derechos de los nacionales, y como todo movimiento importante para los ciudadanos, recibirá la participación de El Colegio de México, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), la Universidad Iberoamericana, el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (Itesm).

Manifestaciones como ésta deben ser respaldadas por el mayor número de connacionales, para mostrar la unidad y el respeto que merecemos los mexicanos; a ver si ahora El Peje no vuelve a decir que salieron los ‘pirruris’ a manifestarse.

Entrando en materia charra, les informo que el cambio entrega-recepción de la Federación Mexicana de Charrería (Fmch) ha empezado a ser otro vía crucis, tal como fue la reciente elección para presidente de la institución, y apenas inicia, ya que Miguel Ángel Pascual Islas y José Arturo Marín Alcántara, presidente y secretario general, respectivamente, del Consejo Directivo saliente; simple y sencillamente se han pasado por el arco del triunfo todas las normas de respeto, de organización y de honorabilidad.

Llegando a un caso extremo, al no entregar lo más elemental de la parte administrativa, y con esta actitud cínica y descarada, el martes Pascual Islas se presentó a decir que aún no estaban listos para entregar la parte correspondiente a los cuatro años de su administración, pero que cuando lo tuvieran terminado los buscarían para hacerlo.

Además, justificó la ausencia de Marín Alcántara con el argumento que había ido a arreglar asuntos personales; por lo visto necesitaba una mejor patada de la buena suerte, para que cumpliera en tiempo y forma sus compromisos.

Esta informalidad refleja la seguridad que tenían en que su candidato oficial, Édgar del Bosque, llegara a la presidencia y no tuvieran estos apuros de conseguir comprobantes para los más de 78 millones 900 mil pesos de ingresos que informé la semana pasada.

Sin embargo, me quedé corto en la cifra, ya que no tomé en cuenta las cuotas anuales que cada equipo pagó para federarse, que asciende a más de 31 millones de pesos, más los ingresos de patrocinios en cada Campeonato Nacional, con una gran suma, por lo cual no les convenía perder la elección.

Les tengo una mala noticia, varios elementos del nuevo Consejo Directivo, encabezado por Leonardo Dávila Salinas, coinciden con las palabras que Lito pronunció el día de la entrega de su constancia de mayoría.

“Esto no será una cacería de brujas ni habrá señalamientos irresponsables, pero tampoco complicidad y mucho menos impunidad, simplemente cuentas claras, por el bien de la charrería; el respeto, la honestidad, la imparcialidad, la transparencia y la claridad serán las vías por donde habremos de transitar”.

Seguramente esto desembocará en una medida legal que responsabilice a Miguel Pascual, como ex titular de la Federación Mexicana de Charrería, y como subsidiarios a Arturo Marín Alcántara, ex secretario general, a Antonio Díaz Pérez, ex tesorero, y a Édgar del Bosque Amador, ya que él también fue parte de la tesorería en los primeros tres años del cuatrienio correspondiente a 2012-2016. 

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