Charrería al día

Agresión al patrimonio de la institución

En la publicación del sábado pasado compartí con ustedes la vida de Ignacio Nacho Rodríguez, quien se dedicó al 100 por ciento a nuestra cultura y tradición transformada en deporte nacional, la charrería.

Ese espacio tuvo una gran respuesta en redes sociales, así como a través del correo electrónico, donde me manifestaron su reconocimiento a la participación de nuestro amigo Nacho, quien dejó una trayectoria  y una historia como forjador de grandes charros, reconocimiento que la Federación Mexicana de Charrería (Fmch) debería tomar en cuenta para que ahora en Hidalgo 2017 se le realice un homenaje póstumo.

En otros temas, esta semana visité el Museo de la Charrería, ubicado en el ex convento de Montserrat, casa de la Fmch, y como siempre es un agasajo pisar un lugar con tanta historia y disfrutar de las piezas tan valiosas que guarda ese recinto, que se encuentra a cargo de Guillermo Hernández Morones, quien siempre proporciona una extensa y detallada explicación de cada uno de los arreos charros exhibidos.

Pero desafortunadamente al llegar a la montura de Maximiliano, se le podían observar cambios físicos que no corresponden a la época, y me refiero exactamente a los tientos, que son tiras de gamuza que reflejan el tiempo de uso, además de la falta de dos chapetones del enreatado, que son insustituibles e irremplazables.

Esta situación irresponsable se suscitó a fines de 2016, en la gestión de Miguel Pascual Islas, compartiendo responsabilidad con el entonces director del museo, Said Enrique Goldner González, ya que todos los objetos estaban a su cargo, pero tal como lo comenté en varias ocasiones, el paso de este último personaje por la charrería federada fue lúgubre en cada puesto que desempeñó.

Lo importante es saber qué medidas va a tomar el actual Consejo Directivo, ya que en estos casi cuatro meses que lleva de gestión ha trabajado a favor de la charrería, para volver a encauzarla económica, social y deportivamente, pero también es urgente que se nombre al nuevo director del Museo de la Charrería para que tome el caso y dé una explicación de lo sucedido a la familia charra, ya que es una situación grave y delicada, porque cada una de los objetos exhibidos son patrimonio de la institución. 

ramongonzalezbarbet@hotmail.com