Charrería al día

No más complacencias

Desde hace dos o tres años, Chiapas se ha consolidado como un estado donde se practica el deporte de la charrería, lo cual ha sido una sorpresa para propios y extraños, respaldada con alrededor de 30 asociaciones federadas, número que es superior a las que se encuentran en la Ciudad de México.

Si bien es cierto que nuestro deporte nacional ha crecido enormemente en aquel estado sureño, también es cierto que sus problemas administrativos han crecido y por el momento están fuera de control.

Gracias al pasado Campeonato Nacional Chiapas 2016, con Carlos Bermúdez como presidente de Unión de Asociaciones Charras (PUA), el estado se posicionó en un buen nivel deportivo, apoyado por su afición y por el número de equipos, que recibieron por parte del gobierno estatal el Auditorio de la Gente, que es un recinto ferial de usos múltiples que de por vida beneficiará a la entidad y a la misma charrería, ya que también se puede montar un lienzo charro para uso y disfrute de la charrería chiapaneca.

Aparejado a este crecimiento también surgieron los problemas, ya que en enero cambió el Consejo Directivo Nacional de la Federación Mexicana de Charrería (Fmch), incluyendo a los PUA, eligiendo en Chiapas democráticamente a Erick Montoya González, quien según sus  declaraciones arrancó su administración con menos cero, ya que el PUA saliente solo le entregó un cheque personal por 748 pesos para que iniciara su gestión, pero sin ningún otro documento de por medio, como el Acta Constitutiva o la chequera de la Unión, brillando por su ausencia el protocolo de entrega-recepción que requiere todo cambio de administración.

Lo antes mencionado consta en una carta entregada a la propia institución, de la cual obra una copia en mi poder.

Hoy, varias Asociaciones de Charros están buscando remover al PUA electo, y según dicen es porque impuso a la coordinadora de escaramuzas de su estado, que en palabras de los mismos inconformes, no dio a conocer la terna para este cargo, pero finalmente y de acuerdo con los estatutos, esta designación es facultad del PUA.

Por esta situación, en el pasado segundo Campeonato Estatal de Chiapas 2017, 11 de 15 escaramuzas se negaron a participar en este torneo oficial, que se llevó a cabo en la Asociación de Charros de Tuxtla, dejando al PUA sin el pago de los gastos correspondientes (38 mil 400 pesos), que tuvo que sufragar él mismo.

Esta situación es lamentable, ya que están creando una división entre la charrería chiapaneca, olvidándose ambos que deben trabajar juntos para crecer, fomentar y difundir al más mexicano de los deportes.

Señores charros, PUA’s, jueces, juezas y entrenadores en general, no se equivoquen, no se confundan, este cuatrienio no es como el anterior, que se le conocía como el de las complacencias, que provocó tantos problemas, inconformidades y deserciones de equipos y escaramuzas.

¡No señores!, hoy el Consejo Directivo implementó un departamento jurídico que actúa bajo la normatividad que requiere la institución para respetar el estatuto que lo rige, y si en Chiapas algunos quieren remover al PUA, tendrán que presentar las pruebas para que la Federación, si procede, las turne a las áreas correspondientes.

Deberían empezar por lo más elemental, que es el protocolo de entrega-recepción de los cuatro años de gestión de Carlos Bermúdez, para terminar y comenzar con claridad cada administración. 

ramongonzalezbarbet@hotmail.com