Charrería al día

Las campañas, en la cima

Prácticamente, están en su punto más alto las campañas de proselitismo que realizan los estados de Guanajuato, Chiapas y Baja California, para ser sede del Congreso y Campeonato Nacional Charro 2016, y cada uno de los aspirantes ha manejado las cosas como mejor lo ha considerado tanto para su entidad como para la charrería.

En Baja California, el PUA Víctor Manuel Bowser, dice que “sigue ganando adeptos”, y no dudo que tenga algunos simpatizantes, pero me imagino que, por cuestión de distancia, los estados que lo apoyan son los que están a sus alrededores.

Para Chiapas está trabajando el PUA de Jalisco, Andrés Nito Aceves, y el PUA chiapaneco, Carlos Bermúdez, quienes están visitando diferentes estados para exponer los múltiples apoyos que ofrecen a los competidores; sin embargo, estos son para mitigar la distancia y los gastos que representaría desplazarse, en caso de que esa entidad fuera elegida.

El éxito para realizar una buena suerte charra está en el acoplamiento del binomio jinete-caballo, y comento esto porque Nito Aceves declaró que los que no quieran llevar caballo, no lo lleven, que el Comité Organizador se los va a prestar.

Esta medida está fuera de contexto, ya que la charrería es un deporte de alto rendimiento, es como si en una carrera de Fórmula Uno al piloto le prestaran un buen vocho, que no conoce, pero que jala bien. Si se va a optar por aceptar esta situación, entonces qué caso tiene ir a un Congreso Nacional, mejor vámonos a un día de campo a Xochimilco, porque ahí también conseguimos unos buenos cuacos y gastamos mucho menos.

Los representantes de Guanajuato, José Luis Pepino Rodríguez y Gerardo Rico no han parado de difundir las bondades de su estado, basándose principalmente en el privilegio que tiene su ubicación geográfica, al centro del país; por otro lado, también dan a conocer los apoyos económicos para los competidores, pero lo más importante es que el gobernador guanajuatense Miguel Márquez Márquez ha manifestado su respaldo a las promesas de campaña.

No podemos dejar de reconocer que la ubicación de León, Guanajuato, ofrece una gran ventaja para todos los estados de la República Mexicana.

Por ejemplo, si tomamos como referencia el Distrito Federal ida y vuelta hacia Tijuana, Baja California, es un recorrido de 5 mil 760 kilómetros; hacia Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 2 mil 60, y hacia León, Guanajuato, 808; cada kilómetro representa mayor desembolso económico, no solo para los competidores, sino para sus acompañantes, ya que en la mayoría de las ocasiones viajan con familias completas.

Los charros y familiares como quiera viajan, pero para los caballos, que representan la parte más importante en este deporte, cualquiera de los otros dos destinos, en el norte o en el sur, serían sometidos a cambios climatológicos que les afectarían terriblemente; en cambio, en el centro del país, al no ser un clima extremoso, es más fácil que las cabalgaduras de todos los estados participantes se adapten.

ramongonzalezbarbet@hotmail.com