Charrería al día

Chiapas sin cuentas claras II

Dicen que las costumbres se hacen leyes, aunque en muchas ocasiones sea en perjuicio, y en este caso, la charrería no podía ser la excepción de la regla, ya que desde hace muchos años los que se han dedicado a vivir de esta tradición hecha deporte, simple y sencillamente se burlan, se roban cuanto pueden y además coronan sus malos hábitos negando la entrega-recepción correspondiente a su periodo de gestión, y además todo quedaba olvidado porque los que llegaban tenían el mismo objetivo, pero claro, no puedo dejar de mencionar que existen sus honrosas excepciones, sin embargo, esto que podemos llamar corrupción se ha visto en todos los niveles, iniciando con el Consejo Directivo Nacional 2012-2016, encabezado por Miguel Pascual Islas, quien hasta hoy día ha hecho caso omiso de los diferentes apercibimientos para cumplir con la charrería federada, negándose a exponer el informe financiero y deportivo de su gestión.

La Unión de Asociaciones Charras del estado de Chiapas guarda la misma situación, ya que el ex PUA Carlos Bermúdez tampoco ha entregado la situación jurídico-administrativa y deportiva de los 4 años en los que estuvo al frente de las Asociaciones Charras Chiapanecas, a sabiendas de que está violentando sus obligaciones estatutarias, que en este caso pasan a un segundo término, ya que en complicidad con el Consejo Directivo anterior y con algunas Asociaciones de Chiapas, exigen con extremada urgencia la destitución del PUA actual Érick Montoya González, pero como lo he dicho en otras ocasiones, utilizan la destitución para desviar la atención de la entrega de cuentas, máxime que el año pasado se manejó una importante cantidad de dinero por haber sido sede del “72 Congreso y Campeonato Nacional Charro Chiapas 2016”.

Desde luego, la permanencia de cualquier Presidente de Unión de Asociaciones Charras (PUA) es una decisión local, pero en este caso es más sano para todos los involucrados que primeramente exijan las cuentas claras de la administración chiapaneca anterior y conocer abiertamente cómo se utilizaron los recursos que otorgó el estado para el Campeonato Nacional, además de la documentación administrativa y deportiva.

Es de tomarse muy en cuenta el gran esfuerzo que hizo Manuel Velasco Coello, gobernador de Chiapas, para llevar un evento nacional a su entidad, que sin duda fue en beneficio de todos los chiapanecos por la gran derrama económica que dejó, siendo realmente vergonzoso que parte de la charrería federada de aquella entidad del sureste sea cómplice de este delito, ya sea por
omisión o por ignorancia.

Afortunadamente, el actual Consejo Directivo de la Federación Mexicana de Charrería (FMCH), presidido por Leonardo Dávila Salinas, está tratando de combatir todas estas irregularidades, que desde luego, aunque no es fácil, confiemos que en los próximos tres años de su gestión pueda avanzar poniendo el orden que tanta falta le hace a la charrería federada.

El deporte de la charrería, integrado por hombres de a caballo, debe ser el ejemplo de todos los valores, incluyendo los de la honestidad y el respeto, porque no solo hay que parecer charro, sino que se debe ser en toda la extensión de la palabra. 

ramongonzalezbarbet@hotmail.com