Charrería al día

Aun en contra de activistas y antitaurinos

En la nota de la semana pasada mencioné que la fiesta brava y la charrería son festejos populares muy arraigados en nuestro territorio nacional; sin embargo, el gobernador de Coahuila, Rubén Moreira, pasando por alto el gusto popular, promulgó la ley que prohíbe las corridas de toros y rejoneos, según él porque es la voluntad generalizada de su estado. También hice notar que los activistas y antitaurinos hacen presencia solo cuando les conviene, y no toman en cuenta que la tauromaquia y la charrería son arte y tradición.

Estos personajes son impositivos, intolerantes, irrespetuosos, agresivos y violentos, más que las acciones que ellos reprueban de estas dos disciplinas, y como muestra, un botón, ya que a raíz de la nota recibí una serie de correos en los que mucha gente apoya mi punto de vista y me felicita, lo cual agradezco.

Pero otros muestran una agresividad tremenda, con una falta de educación impresionante y sin el más mínimo argumento que defienda su causa, simple y sencillamente emiten ofensas en forma desmedida, pero de cualquier forma, gracias por tomarse la molestia de escribirme.

Para continuar con este tema de los toros y la charrería, les comento que como caso curioso el estado de Tlaxcala, a pesar de ser el más pequeño de nuestro territorio nacional, es el que más ganaderías de toros bravos tiene, entre las que se encuentran Piedras Negras, Tenexac, La Laguna, De Haro, Tepetzala y De Brito.

La comunidad de Tlaxcala organiza alrededor de 24 fiestas y ferias al año, entre ellas la Huamantlada, donde sueltan seis toros bravos que hacen un recorrido por las calles para terminar en la plaza; además que en cada festejo no puede faltar la presencia del único deporte que nació en México.

La historia en Tlaxcala va más allá de sus fiestas, ya que es cuna de los hombres de a caballo, pues según dicen los que saben, ahí fue donde se expidió, durante la época colonial, el primer permiso para que los naturales pudieran montar a caballo con espuela para realizar las labores propias del campo y la ganadería.

Con toda esta historia, existiendo una gran afición a la charrería y siendo para la mayoría de la población una fuente de ingreso el trabajar con la materia prima de la fiesta brava, el ganado, increíblemente Tlaxcala no ha nombrado a la charrería ni a la fiesta brava como Patrimonio Cultural Inmaterial e Intangible de la Humanidad.

Por otro lado, su entorno le genera una gran derrama económica al estado, así como el reconocimiento tanto del plano nacional como internacional.

Gobiernos iban y venían y no pasaba nada, así que con este fin, el martes, el PUA tlaxcalteca, Claudio Rugarcía, citó a la charrería organizada de su estado para presenciar la instalación de la LXI Legislatura del Congreso local, donde el diputado panista Ángelo Gutiérrez Hernández, actual presidente de la Junta de Coordinación Política, dio lectura a la propuesta para que la charrería sea declarada Patrimonio de todos los tlaxcaltecas; esta iniciativa será votada el jueves 10 de septiembre a las 11:00 horas en sesión ordinaria, por lo que se convoca a la charrería de México para apoyar esta causa y defender nuestra historia y tradiciones.


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