Charrería al día

Viajando gratis

El sábado pasado comenté que Miguel Pascual Islas, presidente de la Federación Mexicana de Charrería; Arturo Marín, secretario general, y Sergio Cuevas, asesor logístico, hicieron un viaje a Las Vegas, Nevada, con la finalidad de planear las actividades deportivas de 2015 para la charrería de Estados Unidos, así como para acordar la organización y sede del Campeonato Nacional Estadunidense de este año, y para valorar y analizar la situación de los activistas que buscan prohibir las suertes de piales, manganas y colas.

Aparentemente fue una buena decisión, porque la familia charra que practica nuestro deporte nacional en aquellas tierras merece toda la atención del órgano rector de la charrería; sin embargo, estuvo planeado sin el más mínimo orden, y tal parece que sobre las rodillas, ya que la primer junta del año debieron realizarla en México para acordar todos los puntos que conciernen a la cuestión deportiva, social y cultural, y posteriormente llevar un plan definido a EU.

Así que por lo pronto, las decisiones que se tomaron en Estados Unidos quedarán volando hasta que en México se realice la Junta Mensual Ordinaria, que se llevará a cabo la próxima semana.

Definitivamente, estos personajes de la charrería organizada planearon su viaje para irse a pasear sin que les costara un solo peso de su bolsillo, por otro lado, ¿por qué convocaron en Las Vegas, Nevada, si en ese estado no hay charrería? En dado caso, hubieran ido a California, que es la entidad que más asociaciones de charros tiene, con 40; al parecer, los federativos han marcado este destino como favorito, ya que el año pasado también realizaron la junta en ese lugar.

EL GOBERNADOR MICHOACANO NO APOYÓ A LA CHARRERÍA

En septiembre del año pasado, el gobernador de Michoacán, Salvador Jara Guerrero, regresó al Poder Legislativo la minuta 335, que contiene el decreto mediante el cual se instituye a la charrería y la fiesta brava, como Patrimonio Cultural Inmaterial.

El Ejecutivo estatal señaló que en primera instancia, y conforme al marco legal vigente, no existe atribución alguna del Poder Legislativo para emitir este tipo de declaratorias, toda vez que los antecedentes muestran que esos títulos los emite la Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), y que dicho organismo es el que establece los mecanismos a seguir para conferir estos nombramientos.

Por otro lado, el mandatario manifiesta que la charrería y la fiesta brava son dos expresiones muy diferentes, pero que además no son representativas de su estado.

Viendo las cosas objetivamente, en 1999 y 2007, Michoacán fue sede del Congreso y Campeonato Nacional de Charrería; en 1980, 1981 y 1984, los Charros de Pátzcuaro lograron el Campeonato Nacional, y apenas el año pasado ahí se organizó El Nacionalito.

En conclusión, el estado de Michoacán ha sido anfitrión de eventos importantes y se puede decir que su nivel deportivo es medio, además, cuenta con 19 asociaciones de charros federadas.

Así que el deporte de la charrería tiene una gran movilización en Michoacán, y desde mi punto de vista, el gobernador carece de información acerca de las actividades y gusto de un gran número de sus conciudadanos.

Michoacán no es el único estado que no cuenta con el apoyo de su gobernador para nombrar a la charrería como Patrimonio Cultural Inmaterial; sin embargo, la charrería federada cuenta con un órgano rector que debería ver este tipo de situaciones y ponerse a trabajar para que nuestro deporte nacional continúe vigente. 

ramongonzalezbarbet@hotmail.com