Charrería al día

Primero es el negocio

En la junta mensual ordinaria de noviembre  pasado, que se realizó durante el Congreso y Campeonato Nacional Charro Tepic 2013, el presidente de la Federación Mexicana de Charrería, Miguel Pascual Islas, informó que la cuota de inscripción para poder federarse este año 2014 incrementaría de 200 pesitos a 400 pesotes, es decir, 100 por ciento.

Es importante mencionar que, de acuerdo con los estatutos de la federación, para haber tomado esta decisión, se debió emitir una convocatoria previa a la junta mensual a fin de informar a todas las asociaciones charras federadas que se tocaría este punto
y a cuánto ascendería la cuota.

Posteriormente, las asociaciones de cada estado se reunirían para acordar el asunto entre todos, y el PUA, que es el representante regional, emitiría el voto, a favor o en contra, durante la asamblea general mensual de la Fmch.  

Esta normatividad está asentada en el artículo 196 fracciones III y IV, del capítulo XLIV de los estatutos de la Fmch, donde habla de las asambleas generales ordinarias.

Por lo tanto y apegándonos a los estatutos, nunca se emitió la convocatoria así que podemos decir que esta decisión fue tomada de forma unilateral, totalmente fuera de lugar y sin sustento alguno, o lo que es lo mismo, pasándose por el arco del triunfo sus mismas reglas, pero lo más grave es la falta de respeto a toda la charrería federada, que no fue tomada en cuenta.

El problema también consiste en la falta de información por parte de los charros federados, ya que desconocen los estatutos que rigen la institución a la que ellos pertenecen.

Este golpe al bolsillo  de los elementos activos de la charrería federada debería despertar inquietud por conocer todos los derechos y obligaciones con los que cuentan, porque recuerden que la información es poder.

Llegamos a la conclusión de que a un año con un mes de gestión que tiene el actual consejo directivo de la Fmch, que encabeza Miguel Pascual, se han impuesto decisiones poco afortunadas para este deporte, tal es el caso de haber tirado a la basura 38 millones de pesos que se habían invertido en el primer lienzo charro propiedad de esta federación, así como la falta de información y transparencia para otorgar los congresos nacionales para los años 2014 y 2015, y ahora, el aumento a las cuotas para federarse.

Estos son solo algunos puntos que, sin duda, marcarán a este cuatrienio, ya que para los directivos de la Federación Mexicana de Charrería lo primero es el negocio, y el deporte de la charrería ha pasado a segundo término. 

ramongonzalezbarbet@hotmail.com