Charrería al día

Omisión o complicidad

El próximo 14 de diciembre, la Agrupación de Charros Regionales de La Villa celebrarán votaciones para elegir a su nuevo presidente; este ejercicio democrático será muy significativo para el próximo periodo administrativo, ya que de los dos candidatos registrados, el que sea electo tendrá que administrar con la misma normatividad que a lo largo de dos años de gestión aplicó el actual presidente Juan Luis Gómez Jardón, normatividad con cambios estructurales que vino a reorganizar el funcionamiento y los servicios público administrativos, que ahora le dan una nueva forma de operar a esta asociación decana de la charrería federada.

Desde el inicio de su administración, Gómez Jardón rompió con viejos y amañados sistemas operativos, ya que en abril del 2014 levantó una denuncia por vicios sociales ante la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, que daba cuenta del mal uso de las instalaciones, con acciones que dejaban en entredicho el funcionamiento y los fines para los cuales fue creada; según la denuncia, de la cual tengo una copia, en las instalaciones se realizaban actividades las 24 horas del día, durante las horas hábiles con sus actividades normales de centro deportivo, pero por las noches se tenían visitas inexplicables de hombres y mujeres que asistían sin justificación alguna.

Otra situación preocupante, según consta en esa misma denuncia, era la venta de bebidas de dudosa precedencia que atentaba contra la salud de quienes las consumían.

Afortunadamente, ya no operan estas irregularidades que pusieron en riesgo inminente la posesión del inmueble y, sobre todo, la integridad física de todos los socios, familiares, amigos, empleados y aficionados que asisten con regularidad a este lienzo charro, en lo que al parecer, era un templo a la impunidad.

Con esta denuncia se puso al descubierto la falta de interés de los ex presidentes para velar y resguardar la integridad física y moral de esa comunidad, y sería muy lamentable que esa actitud se hubiera dado por negligencia, omisión o ignorancia; pero si en alguno de los casos fue por complicidad, ¡esto sí que es verdaderamente grave!, por lo que es de primer orden aclarar por cuánto tiempo estuvo presente esa situación, quién la toleró, al grado de que ya se estaba saliendo de control.

En la Agrupación de Charros Regionales de La Villa existían muchos problemas que se convirtieron en un gran lastre, pero que en estos dos últimos años se han ido saneando o mejorado, como el procedimiento jurídico administrativo con la Comisión Federal de Electricidad, con un adeudo que rebasaba los 4 millones y medio de pesos, pero que gracias a la intervención de la actual administración disminuyó a una cuarta parte.

Otro problema que también los viene aquejando es el adeudo con el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, que también asciende a varios millones de pesos, pero ahora ya existe una mesa de negociación para tratar de arreglar la situación.

Algo que es muy importante mencionar es que anteriormente todo se manejaba con un autogobierno completamente improvisado e informal, sin registro y sin una contabilidad donde se asentaran los ingresos y egresos económicos de la agrupación; ahora, a 83 años desde su creación, se acaba de registrar como una asociación civil con todos los derechos y obligaciones que la Ley le confiere; así que el próximo presidente tendrá que cumplir con la nueva normatividad administrativa del SAT, que según el alta de Hacienda, se encuentra registrada como persona moral con fines no lucrativos, haciéndola irrenunciable para no caer en actos ilícitos.

El próximo sábado les daré a conocer ampliamente las propuestas de trabajo de Eduardo Rodríguez Pavón y de Salvador de la Llata Mercado, candidatos a la presidencia de la Agrupación de Charros Regionales de La Villa.


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