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El partido debió de aprovecharse de mejor manera

El partido amistoso contra Panamá si debe servir para proyectar lo que, dentro de un mes, serán ya los partidos eliminatorios rumbo a Rusia 2018.

Los dirigidos por Hernán Bolillo Gómez, contrario a lo que el propio entrenador había dicho, pelearon y corrieron durante todo el partido, dificultaron el accionar ofensivo mexicano con anticipación y firmeza, pero fueron una nulidad adelante, aún en los balones parados.

Lo que no completó el cuadro es la alineación titular que puso Ricardo Ferretti, muy lejana a la que puede considerarse la estelar.

Esto es tener un alcance de miras reducido por parte de quienes dirigen a la selección. El partido debió de ser aprovechado de mejor manera. El rival, serio y combativo, se prestó todo el tiempo para ello.

México abrirá la eliminatoria como local ante El Salvador, en el Estadio Azteca. Pero tres días  después, se sabe ya, tendrá que ir a la infranqueable aduana de San Pedro Sula, para jugar ante Honduras.

Pero insisto el partido no se proyectó de esta manera y fue un verdadero desperdicio. Lo más trascendente que ocurrió anoche fueron los cánticos de una tribuna festiva y entusiasta:

“No te vayas, Tuca no te vayas, No te vayas”... O los:  “Olé, olé, olé, Tuca, Tuca, olé, olé, olé.”