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La masacre del Mineirao impedirá otro 'Maracanazo'

La peor humillación en Copas del Mundo para la selección brasileña de futbol, acaecida en Belo Horizonte ante una Alemania más que aplastante, librará a la verdeamarela de enfrentarse el domingo 13 al fantasma del Maracanazo.

Sería eso, profanando uno con descaro el delicado terreno del desconsuelo, lo único bueno que podría sacar el pueblo brasileño, que tiene en su selección de futbol a algo más que una religión, de la masacre del Mineirao.

Impávidos primero, inconsolables después. Amargados antes de que terminara la paliza. Un estado de ánimo que imperará hasta que, ellos, los reyes del futbol no se puedan cobrar la afrenta.

Así están los brasileños.

“La derrota más impactante”.

“La derrota más traumática”.

“La humillación”.

No paran los intentos por definir esto que será recordado, como el célebre Maracanazo (el triunfo de la selección uruguaya en 1950 ante Brasil en el Estadio Maracaná) en la eternidad de este deporte.

Por lo pronto, los aficionados brasileños lloran a la par con sus jugadores, que derraman lágrimas y disculpas.

Ya vendrá el momento de ajustar cuentas internas y saber qué pasó, qué es lo que hoy juzgan como inexplicable todos.