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Los límites del miedo cercan al Mundial

Río de Janeiro.- Los elogios por las muy buenas series de cuartos de final, parecieron incomodar a la Copa del Mundo. Las jornadas de cuartos, jugadas el viernes y ayer sábado se jugaron con un nivel de calidad notablemente inferior.

Como sucedió en los enfrentamientos Alemania-Francia y Brasil-Colombia, el Argentina-Bélgica presentó, en los europeos, a un rival un tanto acomplejado y temeroso de enfrentar a la potencia que incluye al para muchos mejor jugador del planeta.

El gol relativamente tempranero de Gonzalo Higuaín y el dominio de la pelota argentino debió llevar a los belgas a una actitud decididamente agresiva si lo que querían era pasar a semifinales. Pero no lo hicieron nunca. Algún acercamiento a la meta de Sergio Romero tuvieron, pero nunca generando sensaciones de que realmente podrían empatar el juego. Al contrario, lo que se sentía en el Estadio Nacional de Brasilia es que si adelantaban líneas de forma colectiva podían recibir fácilmente el segundo gol.

Uno entiende lo mucho que se juegan los equipos mientras más lejos llegan, pero resulta imposible de asimilar que la respuesta a ese razonamiento no rebase los límites del miedo.