Postdata

Un equipo al que le falta lo más importante

¿Por dónde empezar este final? Creo que es mejor por señalar lo que sigue faltando en la selección mexicana de futbol. Y lo que falta, hay que decirlo fuerte y claro, es lo más importante que tiene este deporte: el gol.

   ¿De qué sirve tener un equipo dinámico y ambicioso, concentrado en la marca, en la recuperación del balón, en su rápida y precisa circulación, si a la mera hora, cuando hay que meter la pelota en la meta rival, para darle sentido a este juego, no se consigue el objetivo?

   En el segundo tiempo, sobre todo, los mexicanos tuvieron a los chilenos para hacerles uno, dos, tres o hasta cuatro goles. Pero nada. El gol no llegó debido a la debilidad, a la poca convicción, a la carencia de fuera y potencia… Ni el Chuletita Orozco, ni Giovani, ni Oribe Peralta supieron cómo vencer a Claudio Bravo.

   Y pues ante esto no queda más que aceptar que los triunfos no van a llegar. Se puede mantener la meta propia en ceros… Sigue habiendo en Guillermo Ochoa un extraordinario portero… Los defensores centrales funcionan, son rápidos, tienen presencia, pongan al Maza Rodríguez o a Hugo Ayala, así debute el jovencito Oswaldo Alanís al lado de otro igual de novato como Miguel Herrera…

   La media cancha aporta sacrificio y sentido con Héctor Herrera, Vázquez, Guardado o quien más aparezca… Pero no hay gol. Oribe no se animó a ser el gran protagonista y a Orozco le falta todo lo que necesita un buen centro delantero.

   No hay mérito sobresaliente en tener un equipo con llegada si no hay capacidad para hacer goles. Que nadie se engañe.