A balón parado

A ver, un poco más despacio con lo de Buonanotte

Asumiendo los costos de una rescisión de contrato unilateral, el Pachuca puede decidir, cuando quiera, dar por terminada su relación laboral con el argentino Diego Buonanotte.

   Por aquí no debe de haber ninguna duda.

   Lo que no puede la directiva que encabeza Jesús Martínez es sustituir al jugador, registrado como extranjero, por otro refuerzo foráneo, cuando ya tiene su cupo al máximo.

   Pero eso es lo que hizo. Y la Liga MX como si nada.

   Lo único que falta para que el movimiento sea plenamente legal es lo más importante: que Diego Buonanotte haya sido efectivamente contratado por algún equipo fuera de México.

   Y no. El Granada de la Primera División de España, el equipo dueño de los derechos de Buonanotte, lo prestó al Pachuca hasta junio próximo. Y se ha encargado de mandar el mensaje de que ellos no pidieron el regreso anticipado del jugador.

   Al momento, 5 días después de que el Pachuca lo apartara, el chaparrito volante ofensivo argentino no tiene equipo.

   ¿Entonces?

   Aquí está faltando información. O la directiva del Pachuca está queriendo abusar, sorprendiendo al reglamento.

   Habría que aclarar que hasta el momento, en la página web oficial de la Liga MX, Buonanotte sigue apareciendo entre los registrados por el Pachuca. Es decir, aquí no se ha oficializado el fichaje del también argentino Germán Ezequiel Cano. Pero supongo que cuando estén en regla los papeles de este último el cambio se hará en automático.

   Otro tema no menos importante es la poca seriedad de los Tuzos para con sus aficionados. Sustituyen así nada más a un jugador que llegó con buen cartel, que tras una dura adaptación el torneo pasado, había sido considerado por el entrenador Diego Alonso titular en los primeros dos partidos de la Liga. Esto es casi inexplicable.  

 

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