A balón parado

¿Hasta cuándo van a actuar contra los violentos?

La violencia en las tribunas de los estadios de futbol y en las calles y explanadas de acceso a los mismos, no es un invento de ningún medio amarillista. Ahí está. Semana a semana.

Quitando los partidos considerados de alto riesgo, aquellos que tienen antecedentes de trifulcas y agresiones, los periodistas deportivos que acuden a cubrir los partidos de futbol no van con la consigna de captar hechos violentos. Cuando estos irrumpen, con absoluto descaro, frente a sus cámaras y grabadoras, es que se puede documentar el cuadro de horror que muchas veces tiene como rehenes a familias enteras, niños incluidos.

Pero si se les pidiera a esos reporteros que acuden partido a partido a los estadios de futbol que se centraran en documentar las agresiones verbales y físicas que se registran en las tribunas y pasillos y plataformas de acceso, se podría realmente dar forma al reino de la intolerancia y la violencia.

No hay avances en este campo en el futbol mexicano. El domingo pasado se pudo haber registrado una verdadera tragedia en el Estadio Olímpico de la Ciudad Universitaria. Cuando se percataron de que un grupo de aficionados de Pumas situados en la tribuna alta agredían a otro grupo de aficionados de Pumas de la tribuna baja, la policía intervino.

En una operación casi imposible de resultar limpia, intentaron imponer la paz a golpe del represivo garrote. Cada que esto sucede en lugar de que las cosas se calmen, se exacerban.

Pero violencia hubo también en la amplia explanada que da acceso al Olímpico. Y no pasó nada.

¿Y qué decir de lo que se vivió antes del partido entre los Xolos de Tijuana y el Atlas? Un aficionado sin camisa tirado en el piso, inconsciente y aún así seguía siendo golpeado… A unos metros de él, otro en las mismas circunstancias, pero con camisa al que no sólo golpearon, sino que también le robaron la cartera.

¿Hasta cuándo alguien va a hacer algo de verdad para parar esto?  

 

rafael.ocampo@milenio.com

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