A balón parado

La valentía de un equipo que emociona e inspira

Desesperaba ya, tornaba a todos al lamento el juego, debido a tantas fallas, más propias de los delanteros poco certeros, pero también de Irmatov el prestigiado árbitro internacional que simplemente no quiso marcar un penal por unas claras manos del veterano Srna, que se lanzó como portero.

Se veían venir los fantasmas del viejo “jugamos como nunca, pero perdimos como siempre”, cuando apareció el veterano capitán para meter un cabezazo perfecto, picado, envenenado y mortal. Qué gusto por Rafael Márquez que demostró por fin que en un partido de vida o muerte puede mantenerse sereno y líder, firme como el ejemplo de todos.

Y aquí quedó de manifiesto el mérito más grande de este equipo. No se dedicó a cuidar el uno a cero, sabiendo además que si lo empataban de cualquier forma se alcanzaría el objetivo de clasificar a la segunda ronda. Sin importarle tampoco que faltaban pocos minutos para que terminara el partido.

No, de pronto el Tri dirigido por Miguel Herrera tuvo un gran momento de inspiración ofensiva… Y llegaron dos goles más, merecidos, estupendamente logrados, convertidos por dos jugadores que habían quedado mucho a deber como seleccionados en este proceso: Andrés Guardado y Javier Chicharito Hernández.

Y ver a Miguel Herrera ordenar, motivar y festejar desde su zona técnica es una verdadera delicia. El Piojo emociona e inspira.

¿Quién creía en este equipo? ¿Quién apostaba a que se obtendrían dos victorias ante Camerún y Croacia y se le empataría a Brasil en su país? ¿Quién predijo que se clasificaría a la segunda ronda con 7 puntos de 9 posibles?

Hoy se tiene que gozar el triunfo de un equipo que empezó este Mundial con la credibilidad en su índice más bajo. Un equipo que se rehízo de la mano de un entrenador y un cuerpo directivo que siempre habló con gran convencimiento de sus éxito.  

 

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