A balón parado

El redentor del Tri no es Jesús, sino el duro e inflado mercado


Jesús Martínez, presidente del Grupo Pachuca, ha empezado a correr la especie de que algo impactante va a pasar con la nueva negociación por los derechos de transmisión de la selección mexicana de futbol.

Aclaremos primero que el convenio vigente termina después del Mundial de Rusia 2018 y que hasta que no termine esta Copa del Mundo la exclusividad la mantienen Televisa y Televisión Azteca.

Al menos que estas dos empresas decidan lo contrario (pues cuando han querido han revendido a otras compañías esta propiedad), solo se podrán ver los juegos de la selección en sus canales.

Pero suena lógico que a 18 meses de que finalice este contrato la Federación Mexicana de Futbol empiece a explorar el mercado y que en él aparezcan nuevos interesados.

Conviene aclarar también que en este particular punto, la FMF como tal no existe. Quien decidirá hacia dónde se encamina esto es la empresa más fuerte en este negocio: Televisa.

Esto lo sabemos todos. Los que forman parte del futbol mexicano y los periodistas que llevamos varios años relatando y analizando lo que allí sucede.

Lo que entiendo es que tanto Televisa, como su socio en este apartado, Televisión Azteca, han razonado que el esquema actual de exclusividad compartida es ya insostenible financiera y comercialmente hablando. Están cerca de convencerse de que lo mejor es abrir el paquete de partidos de la selección nacional a cuanta empresa interesada y solvente para pagar por esos derechos aparezca.

Así que un escenario factible es que los partidos de la selección nacional puedan ser vistos en México por: Televisa, Tv Azteca, Imagen (la nueva señal de tv abierta), ESPN y Fox Sports. Y si hay otra u otras dispuestas a poner el dinero que costarán, pues también.

La disputa real será por la audiencia y por los anunciantes. Suena verdaderamente interesante.

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