A balón parado

¿Se trata de ganar o se trata de hacer amigos y compadres?

Ricardo Ferretti es todo un seductor. Convence y agrada, con su trato, con sus chistes, con su tono regañón condescendiente. Hace suyas las ruedas de prensa y en el trato personal sabe ser cercano, alejándose por completo de la imagen de un tipo irascible o intratable.

Para muchos con esto bastaba para que se le prolongara el contrato como seleccionador y superara la categoría de interino con la que llegó hace unas semanas... Con esto y, por supuesto, su incuestionable experiencia y conocimientos sobre futbol.

Pero en este medio futbolístico que reparte elogios y descalificaciones a una velocidad estúpida, pocos asumen que lo mejor es esperar.

Si la selección nacional pierde este sábado por la noche, Ferretti puede quedar como un gran villano, como el incapaz, como el maleta entrenador que no pudo conseguir el pase a la Copa Confederaciones de Rusia 2017...

El mismo Tuca se encargó de repartir ayer, en la rueda de prensa que encabezó, bendiciones y agradecimientos a todos los jugadores que dirigió... ¿Y si al rato, si en una horas, algunos sacan el cobre?

¿Por qué no esperar hasta que pasen las cosas y se haga un balance realmente final?

Al Tuca no lo trajeron, así sea en su calidad de interino, para que conviva y haga amigos entre jugadores y directivos, ni con los periodistas que cubren este tipo de eventos. A Ferretti lo trajeron para que le gane a Estados Unidos y, con ello, la selección mexicana de futbol vaya al evento que precede al próximo mundial... Y en este negocio ganen todas las empresas que invierten millones y millones de pesos.

Pero Ferretti dijo ayer que se iba tranquilo y contento, "pase lo que pase con el resultado"...

Con esta ausencia de espíritu competitivo que nadie se extrañe de que no se consigan los objetivos... ¿Cuál es el problema, todos son más amigos?


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