A balón parado

La tortura de Ochoa

El tema con Guillermo Ochoa es saber qué actitud asumirá cuando se le diga que no le pueden garantizar la titularidad en la selección mexicana de futbol. ¿Aceptará gustoso el posible llamado que le haría Miguel Herrera?

Nunca respondió Ochoa a la acusación o señalización que hizo de él José Manuel de la Torre, que justificó su ausencia de la selección debido a que éste le pidió venir sólo si le garantizaba ponerlo en el once de arranque.

¿Ya no piensa igual? ¿O nunca dijo eso? En su momento su silencio significó que aceptaba lo que el entonces entrenador del Tri dijo de él.

Pero vuelvo al tema. Ayer, Ochoa y Miguel Herrera platicaron y al parecer el ex portero del América estará en la próxima convocatoria, con la que se jugará el partido del 5 de marzo contra Nigeria.

En la cancha, el Piojo no necesita probar a Ochoa. Se trata de un muy buen portero. No mejor que otros que juegan en México, pero sí un elemento que da garantías. En lo que sí necesita probar a Memo es en su relación con sus compañeros, que contagie una buena actitud, que juegue un rol positivo. Y probarlo también en su exposición ante los medios, ver qué responde cuando se le cuestione con terquedad e insistencia sobre el tema.

Esa es la verdadera prueba para Ochoa. Si la supera debe ser considerado entre los 23 que van a Brasil. No sólo se lo merece por todo lo que ha dado, sino que mantiene un gran nivel en la Liga francesa.

Pero Ochoa debe exponerse de forma frontal ante este tema. Ya después del Chepo, Memo regresó a la selección eso es cierto. Y volvió con buena actitud. Pero también nadie puede olvidar que parece un castigo insoportable ya para Ochoa que lo llamen y llamen y no pueda ser titular en una Copa del Mundo.

Pero pues esto es así. Algo han visto los entrenadores en turno que no terminan por convencerse de que Memo debe ser el portero titular.  

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