A balón parado

La supuesta invasión Tigre y la fanática advertencia

Vienen los Tigres a la Ciudad de México, jugarán mañana contra el Cruz Azul, puede resultar un buen partido. Los campeones del futbol mexicano vienen retomando su gran nivel, y los locales que dirige el español Paco Jémez han empezado a reaccionar, con un buen repunte en la Copa Mx que los tiene ya en semifinales.

Pero si las cosas no se toman con la seriedad debida por parte de las autoridades de la Liga Mx y de la Ciudad de México, mañana por la tarde al sur de la Ciudad de México, lo de menos pudiera ser el partido de futbol.

¿Por qué?

Pues porque se ha venido hablando de “una invasión” de la afición de los Tigres al Estadio Azul… Y sabemos ya, de forma muy reciente, que cuando esto sucede pueden descontrolarse las cosas y generar zafarranchos y combates, como el de hace unas semanas en el estadio Luis Pirata Fuente, de Veracruz.

Lo increíble del caso es que nos estamos topando con expresiones absolutamente fuera de lugar. El miércoles pasado se realizó una reunión para el operativo Estadio Seguro, entre la Secretaría de Seguridad Pública y los representantes de las porras del Cruz Azul.

Uno de los líderes de la llamada Sangre Azul, dijo: “…Nuestra gente no está en una disposición de no hacerles nada, porque las cosas están un poco calientes de las veces que hemos ido a Monterrey…”.

Es decir, no solo no están asumiendo un pacto de civilidad y convivencia, el mensaje es muy sincero: los van a atacar.

¿O qué puede usted leer de esto que aparece textual?

Para acabarla de complicar, este domingo también se va a llevar a cabo en la Ciudad de México, en este caso en el Olímpico de Ciudad Universitaria, otro de los partidos considerados de alto riesgo por el grado de enfrentamiento de las barras de uno y otro: el Pumas vs. América.

 La capacidad de las directivas de los equipos locales y autoridades de todos los órdenes, pero sobre todo el comportamiento de las barras, va a estar a prueba. 

rafael.ocampo@milenio.com • twitter@rocampo